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Juan Antonio y lo que realmente causaba su adicción sexual.

Juan Antonio

Juan Antonio, 26,  es un católico del Regnum Christi recién casado. El comenzó su primer sesión como si algo muy grande lo hubiera golpeado. “estoy luchando con la pornografía y no lo puedo controlar” decía mientras bajaba la mirada lleno de vergüenza. Se detuvo por un momento, y con un tono de frustración “Mi esposa está muy enojada conmigo, pero no puedo dejar de regarla, soy un desastre”

Juan Antonio comenzó a revelar su historia. “Comencé a ver pornografía desde la primera cuando un amigo me la mostró en la escuela, en ese momento, sentí como si mi cuerpo fuera a explotar. Nunca había sentido algo así, fue un shock, me confundió mucho pero había una sensación de euforia en mi” Varios años después, Juan Antonio fue expuesto nuevamente a la pornografía cuando se quedó a dormir en casa de un compañero y por la noche descubrió que el Papá de su amigo estaba viendo una película muy explícita. “Esa escena se repetía una y otra vez en mi mente” Mientras Juan Antonio contaba esta experiencia, sus ojos se agrandaban en señal de admiración, pero su voz disgustada “Fue muy confuso para mi, pero se sentía muy bien. La escena era una mujer hermosa que súbitamente se quitaba su bata de baño. Representaba todo lo que quería de una mujer —aceptación completa y vulnerabilidad”

Cuando Juan Antonio comenzó a platicar sobre su matrimonio, describía a su mejor de todas formas menos como una esposa que aceptaba y que era vulnerable. “Lucía está enojada conmigo. La he decepcionado. Me ha tratado como si sintiera asco hacía mi por meses desde que me descubrió viendo pornografía”.  Juan Antonio no se daba cuenta que el tipo de pornografía que buscaba era el que representaba los sentimientos que su matrimonio no le proporcionaba.

“En estas escenas y fantasías me fascinan ver, mujeres que ven directamente. Ellas me ven como un hombre poderoso e irresistible -en las que ellas tienen que tenerme. Y cuando me ven, ellas saben que soy el hombre” 

Con la ayuda de su terapeuta, Juan Antonio comenzó a reconocer que el detonador principal para consumir pornografía era el sentimiento de opuesto a sentirse “hombre” era un sentimiento de sentirse inadecuado como hombre. “Cuando Lucía me grita por no hacer algo bien, cuando siento que no la puedo hacer feliz, haga lo que haga, entonces surge la sensación de ver pornografía, y es algo incontrolable”

 

“Cuando llegue era como un 12 ( su deseo de consumir pornografía)  de una escala del 1 al 10. No podía parar, ahora, es un CERO, no me produce absolutamente nada. 

“ En ese momento, mis valores, mi compromiso,  no solo con mi esposa, sino conmigo mismo, se van por la basura. Solo puedo correr a mi laptop, y no me importan las consecuencias morales”

Para su Sexta sesión con un terapeuta de Renacer, Juan Antonio reportó sentir ningún tipo excitación sobre su fantasia sexual compulsiva. “Cuando llegue era como un 12 de una escala del 1 al 10. No podía parar, ahora, es un CERO, no me produce absolutamente nada. Me cuesta trabajo creer que es real – me parece como si me hubieran hecho Vudu. Y yo soy católico, y no se supone que crea en el vudu, mientras se rie a cacajadas al ver lo que ha podido lograr. 

Su fantasía sexual adictiva ha perdido la habilidad de controlar su comportamiento. Juan Antonio ha podido canalizar sus deseos sexuales hacia su esposa . 

Varias sesiones después reportó que el uso de pornografía se había reducido drasticamente al punto de llegar a algo muy ocasional y esporádico. Al examinar esto con su terapeuta, descubrieron que seguía causando esto “El otro día mi esposa me estaba controlando completamente, me micro-administraba todo lo que hacía. Me hacía sentir que todo lo que hiciera estaba mal. Es más ni siquiera quería ver pornografía, no sentía el rush incontrolable, solo quería poder defenderme de ella. Así que entré a ver esos sitios web y poder expresar lo enojado que me hacía sentir”

El trabajo terapeutico con Juan Antonio nos permitió ayudarle a que pudiera expresar su enojo de manera saludable hacia su esposa y poder tolerar su respuesta emocional “Decirle, me aterra la idea de decirle que me enoja su actitud”, decía el. “siento que me echará de la casa, me siento como un niño indefenso que le tiene miedo. Por cierto, ella me ha castigado sin tener sexo por meses y eso me hace sentir más furioso”

Junto con su terapeuta, las siguientes sesiones de Juan Antonio fueron diseñadas para ayudarlo a manejar su enojo, crear un plan donde el pueda expresar directa y constructivamente hacia su esposa, y tolerar la respuesta emocional de su esposa, particularmente aprender a responder y lidiar con el rechazo y la critica. 

Universalmente, los hombres usan  compulsivamente la pornografía como una forma para lidiar con los sentimientos de frustración, ira y desaprobación de otros, especialmente de las mujeres — y muchos nunca son conscientes de la conexión entre estas dos cosas. 

“Quiero poder ser capaza de decir honestamente lo que pienso y siento a mi esposa, sin tener miedo a su rechazo. Odio tener que encubrir las cosas para poder manejar su critica y decepción. El hombre que quiero ser para ella es alguien asertivo y autentico, sin tener que sentirme inadecuado”

Tomo mucho esfuerzo en terapia, pero tras dos meses, su vida comenzó a cambiar. Juan Antonio podía amorosamente tolerar la decepción de su esposa. Y era directo cuando se comunicaba con ella, aun cuando su esposa se enojaba. Fue un gran descubrimiento, que su esposa lo comenzó a respetar aun mas. 

“Era muy dependiente de ella, en querer hacerla feliz, que dejaba que su opinión sobre mi afectara mi vida completamente, afectaba mi sentido de identidad. Vine a terapia pensando en que tenía un problema con la pornografía, pensé que era un adicto, pero en realidad el problema era que no era un hombre asertivo, quería aprender a tolerar las reacciones de mi esposa sin que me hicieran sentir menos hombre”

“Ahora soy mas transparente con ella como nunca antes, incluso mas que cuando fuimos novios, y eso me hace sentir más masculino en mi relación con ella y soy menos dependiente emocional con ella.  Ya no intento hacerla feliz todo el tiempo, y eso ha hecho que nuestro matrimonio sea mejor que nunca —y el ver pornografía ahora ha sido completamente zero, lo que por cierto, la ha hecho muy feliz”, sonríe.