¿Se puede cambiar la orientación sexual?

¿Se puede cambiar la orientación sexual?

(CNN) — Un estudio diseñado por profesores de dos universidades religiosas sugiere que algunas personas pueden cambiar su orientación sexual después de pasar años en un programa ministerial.

“La evidencia en el estudio sugiere que el cambio de la orientación homosexual parece posible para algunos y que el promedio de la angustia psicológica no aumenta como resultado de su participación en el proceso de cambio”, escribieron los autores del estudio que se publicó en la revista Journal of Sex and Marital Therapy.

Los dos autores son psicólogos que trabajan en universidades religiosas. Stanton Jones es profesor de psicología y director del Wheaton College en Wheaton, en el estado de Illinois, y Mark Yarkhouse es profesor de salud mental de la Universidad  Regent, en Virginia Beach, fundada por el evangelista Pat Robertson que formó su carrera en programas evangélicos de televisión.

Otros investigadores que afirman que la mayor parte de la evidencia existente indica que la orientación sexual no cambia, cuestionaron los resultados de su estudio. Los blogs en defensa de los gays también cuestionaron los resultados.

En el estudio de Jones y Yarhouse se le dio seguimiento a 65 participantes en un periodo de seis a siete años mientras atendían a los Exodus Ministries (Ministerios del Éxodo), un programa religioso para “personas y familias afectadas por la homosexualidad”. Las personas que asisten al programa buscan lograr la “liberación de la homosexualidad a través del poder de Jesucristo”, según Exodus.

“Es un estudio para las personas que son muy religiosas y que tienen angustia por experimentar la atracción”, dice Yarhouse. “Ellos quieren saber, ¿qué experiencias podría tener si asisto a un ministerio religioso?”.

Inicialmente, se inscribieron 98 personas al estudio, pero 35 se retiraron del programa. Algunas de las personas que renunciaron dijeron que “se habían curado de sus inclinaciones homosexuales”, y una persona volvió a acoger su identidad gay, de acuerdo con el estudio.

Los cursos se ofrecen en 16 lugares en todo Estados Unidos, se reúnen en pequeños grupos, y pasan el tiempo en oración y leyendo la Biblia.

En el estudio, los investigadores le dieron un seguimiento “al proceso de cambio” de los participantes a los que se les realizaron entrevistas anuales, con las mismas preguntas sobre la atracción sexual, emocional o encaprichamiento romántico y las fantasías sexuales. Ellos usaron escalas diseñadas por el investigador sexual Alfred Kinsey y otra medida de nombre escala Shively DeCecco.

La hipótesis de Jones y Yarhouse fue que se puede cambiar la orientación sexual.

Después de darle seguimiento a los participantes durante seis o siete años en el programa religioso, ellos concluyeron que el 23% de los personas que continuaron en el estudio lograron cambiar su orientación sexual hacia la heterosexualidad. Y el 30% se orientaron hacia la castidad, a lo que Yarhouse dijo que es “una reducción de la atracción homosexual”.

Además, el 23% no respondió al tratamiento del ministerio, el 20% acogió su orientación homosexual y el porcentaje restante informó confusión.

“Los resultados de este estudio parecen contradecir el punto de vista que comúnmente se expresa acerca de que la orientación sexual no se puede cambiar”, escribieron los autores.

La Asociación Estadounidense de Psicología (APA, por sus siglas en inglés) declaró en 2005 que no se podía cambiar a la homosexualidad. La asociación también indicó que no existía evidencia de que la conversión o una terapia reparativa encaminada a cambiar la orientación sexual era segura o efectiva.

“La APA realizó fuertes declaraciones de que la orientación sexual realmente no cambia y que los intentos podrían ser perjudiciales”, dice Yarhouse. “Ellos presentaron afirmaciones absolutistas sobre la inmutabilidad de la orientación y el gran riesgo de daño al tratar de modificarlas. Estas fueron las preguntas ideales para la investigación. ¿Una persona puede cambiar? ¿O verdaderamente es una característica inmutable?

Eli Coleman, profesor y director de Sexualidad Humana de la Escuela de Medicina de la Universidad de Minnesota, se muestra escéptico sobre los resultados.

“Ya pasamos por esto una y otra vez”, dice. “Puedes tener cambios en la conducta, pero no un cambio en la orientación. Puedes tener un cambio de comportamiento en el corto plazo. No es algo que se mantenga”.

Yarhouse hace hincapié en que sus resultados siguieron a los participantes durante varios años. Él reconoce que hay muchas personas de la comunidad LGBT que encuentran los programas de conversión “profundamente ofensivos”. Pero dice que hay personas homosexuales que desean cambiar y no quieren acoger la identidad homosexual o a la comunidad gay.

En el estudio se podría confundir a la identidad sexual con la orientación sexual, que son muy diferentes, dice el doctor Jack Drescher, un profesor asociado de psiquiatría del New York Medical College.

Por ejemplo, un hombre podría sentir una fuerte atracción por el sexo masculino, pero podría no identificarse como gay. Él podría cambiar la forma en cómo se identifica, ya sea como gay o como heterosexual en el transcurso de su vida. Pero su orientación sexual no suele cambiar.

“No creo que exista algo nuevo aquí”, dice Coleman. “Desde hace tiempo sabemos que algunas personas pueden cambiar su comportamiento y su percepción de su identidad sexual a través de estos intentos de conversión”.

“Existen en la literatura estudios reseñados por colegas y en su totalidad, estos no indican que estos tratamientos sean efectivos”, dice. “Si el resultado de un estudio parece contradecir a la mayor parte de la investigación científica al comprobar que las personas pueden cambiar —eso es interesante, ¿Lo pueden repetir?”

Drescher dice que en el estudio no se explora si la bisexualidad juega un papel en los cambios de orientación sexual que se informaron.

Él no está de acuerdo con los resultados de que las terapias religiosas no le hacen daño a la gente, y dice que tuvo varios pacientes que se culpaban a sí mismos después de fracasar en esos programas y caían en la depresión, en la ansiedad y tenían pensamientos suicidas.

“Algunas de estas personas, con la asesoría de sus terapeutas, se casan, y luego tienen hijos. Se casan personas homosexuales. Cuando se casan, ellos no cambian. ¿Qué hacen, siguen casados? Es un tema complicado”, concluye Drescher.

Via CNN Mexico

Homosexualidad y terapia reparativa

Homosexualidad y terapia reparativa

¿Qué es la homosexualidad?
La homosexualidad es un síntoma de un problema emotivo y representa necesidades emotivas insatisfechas desde la infancia, especialmente en la relación con el progenitor del mismo sexo. En otras palabras: para el chico que no ha tenido una conexión emotiva con el padre, y para la chica que no ha tenido atención emotiva por parte de la madre, ello puede inducirlos a desarrollar un síntoma de atracción hacia el propio sexo u homosexualidad.

¿La homosexualidad es ‘normal’? Y ¿qué es normal?
Aproximadamente, un 2% de la población es homosexual. Por tanto, estadísticamente, no es ‘normal’, en el sentido de que no está muy difundida. Además de esto, no es normal tampoco en términos de natural design. Cuando hablamos de ley natural, y de la función del cuerpo humano, cuando miramos la función del cuerpo humano, la homosexualidad no es normal. Es un síntoma de algún desorden. La normalidad es aquello que cumple una función conforme al propio design; esto es el concepto de ley natural, y en este sentido la homosexualidad no puede ser normal, porque la anatomía de dos hombres, los cuerpos de dos hombres, o dos mujeres, no son compatibles.

¿Cuáles son las causas de la homosexualidad? ¿Existe una causa genética?
Como he dicho, las causas de la homosexualidad se remontan a la autopercepción del niño o de la niña en la primera infancia. El chico necesita de una relación con su padre para desarrollar su substancial identidad masculina, la chica necesita de una unión emotiva o relación con su madre para desarrollar su feminidad. Es el sentido del género que determina la orientación sexual.
En otras palabras, cuando un chico se siente seguro de su masculinidad, se siente naturalmente atraído por las mujeres. Y lo mismo ocurre con las mujeres: cuando una joven chica se siente segura de su identidad femenina, se siente naturalmente atraída por los chicos.

El homosexual es una persona que carece del sentido de género, y por ello trata de remediar, o busca un remedio, a través de otras personas. Esta inclinación se hace sexualizada, y es por ello por lo que manifiestan el síntoma de la homosexualidad.

Se habla mucho de las causas genéticas de la homosexualidad y más o menos hace veinte años en los Estados Unidos se hablaba del ‘gen gay’, o del ‘cerebro gay’, pero ningún estudio ha demostrado tal cosa. De hecho, los activistas gays en los Estados Unidos ya no hablan tanto de bases biológicas o genéticas, porque ningún estudio lo ha demostrado ni ha ofrecido tal confirmación. Son mucho más evidentes las causas familiares y ambientales, especialmente aquella que llamamos la ‘clásica relación triádica’ constituida por un padre distanciado y crítico, por una madre hiperinvolucrada, intrusiva y a veces dominante y por un chico constitucionalmente sensible, introvertido y refinado que está expuesto a un riesgo mayor de sentirse falto en la identidad sexual. Nosotros vemos este esquema continuamente.

Reconocemos que en muchas personas hay una predisposición constitucional a la homosexualidad, pero es una cosa distinta a la predeterminación o a una causa’ directa. Esto es, el chico puede ser constitucionalmente proclive a la homosexualidad, en los términos de su constitución pasiva o delicada, en su dificultad en crear un vínculo con el padre y en sentirse confiado para con el mundo masculino, pero es necesaria la ‘clásica relación triádica’ ambiental para crear un problema homosexual a un chico con esta constitución.

¿Cuál es la diferencia entre gay y homosexual?
Es esencial hacer esta importante distinción entre gays y homosexuales. Los activistas gay querrían que nosotros creyésemos que todos los homosexuales son gays. Nosotros no creemos que ellos sean gays. La palabra “gay” indica una identidad sociopolítica. “Homosexual”, en cambio, es simplemente una descripción de un problema psicológico, de una orientación sexual.
Las personas que vienen a nuestra clínica, que buscan una ayuda, tienen un problema homosexual, pero rechazan la etiqueta de “gays”. No quieren ser llamados “gays” porque no se reconocen en aquella identidad sociopolítica y con el estilo de vida gay.

El movimiento gay ¿es un movimiento por los derechos humanos?
Desde un cierto punto de vista lo es, es un movimiento por los derechos humanos, o por los derechos civiles, porque todas las personas, no importa cuál sea su orientación sexual, tienen que disfrutar de los derechos civiles. De todos modos, ello no significa que la sociedad deba redefinir el matrimonio; esto es otro argumento que va más allá del objetivo de esta conversación. Nosotros creemos que muchos activistas gays han usado la cuestión de los derechos civiles o de las libertades civiles como una manera para oprimir personas que están tratando de cambiar, personas que están tratando de salir de la homosexualidad. Hay una población entera de individuos que han salido o que están saliendo de la homosexualidad, y este hecho es una amenaza para los activistas gays, que están tratando de suprimir y silenciar este punto de vista, esta población.

Los investigadores dicen que los homosexuales sufren mucho. La causa de este sufrimiento ¿es la homosexualidad o la homofobia social?
Nosotros creemos que hay sufrimiento para las personas homosexualmente orientadas en la sociedad, porque la cultura gay es minoritaria en esta sociedad y porque los objetivos sociales del movimiento gay constituyen una amenaza para el cuerpo social. Los gays quieren redefinir el matrimonio, la naturaleza de la paternidad y la norma social fundamental acerca del género y del sexo; por ello la sociedad se ha resistido a la normalización de la homosexualidad y a la visibilidad de los gays. Y reconocemos que ello sea difícil para las personas que se identifican como gay.

De todos modos, de lo que no se habla es del desorden intrínseco en la condición homosexual. Nosotros creemos que la homosexualidad es intrínsecamente desordenada y contraria a la verdadera identidad del individuo. Muchos de los síntomas de los que sufren las personas gays y lesbianas no son causados por la homofobia social, sino porque su condición misma es contraria a su verdadera naturaleza. Muchísimos estudios demuestran que los homosexuales son más infelices, depresivos, predispuestos a los intentos de suicidio, tienen relaciones pobres, son incapaces de mantener relaciones a largo plazo, tienen comportamientos autolesivos e inadaptados.
Pero no se puede simplemente decir que todo ello esté causado por la homofobia de la sociedad. En parte lo es, pero yo creo que la mayor parte de los sufrimientos se deben a la naturaleza desordenada de la misma homosexualidad, porque se opone nuestra naturaleza humana.

¿En qué consiste la terapia reparativa?
Es un tipo particular de psicoterapia que se aplica los individuos que quieren superar su atracción homosexual. Mira a los orígenes y las causas de esta condición, que ayuda a la persona a comprenderse, enseñándole a entender qué ha ocurrido en su infancia, a entender los sucesos particulares que le han ocurrido, especialmente en los términos de las relaciones con su madre y con su padre, y a ir más allá de todo ello. Intenta apoyarla para crear nuevas relaciones que son sanas, benéficas, y que compensan el vacío emotivo que se ha creado en su desarrollo.
La terapia reparativa estudia realmente fondo las técnicas que son más eficaces para disminuir la homosexualidad de una persona y desarrollar su potencial heterosexual.

¿Cuáles son las bases teóricas de la terapia reparativa?
La terapia reparativa comienza, teóricamente, con la terapia psicodinámica, esto es, aquella que estudia las fuerzas subconscientes que gobiernan el comportamiento de las personas. Desde el punto de vista teórico, nosotros creemos que las necesidades emocionales no satisfechas se expresan indirectamente bajo forma de síntomas, y, en el caso de la homosexualidad, como atracción homosexual.

Pero la homosexualidad no afecta realmente al sexo, sino más bien al intento de adquirir satisfacciones emotivas e identificación, complemento, a través del comportamiento homosexual. Un intento que, sin embargo, no funciona, y, por esta razón, las personas vienen a buscarnos. Muchos de los desarrollos teóricos están basados en la teoría psicodinámica clásica. Nosotros usamos muchos conceptos freudianos. Como es notorio, Freud pensaba que la homosexualidad era un desorden del desarrollo.
Aunque el mismo Freud fuera un defensor de los derechos de los gay, creía que el tratamiento debía estar disponible para aquellos que querían cambiar, y nosotros seguimos la misma línea. Trabajamos también con la familia de origen, ayudando al paciente a entender sus relaciones con ella y cómo el sitio ocupado por él en la estructura familiar lo ha conducido al fracaso en la adquisición del propio género.

“Sus sufrimientos se debían a causas emotivas”

El cambio es realmente posible. Nosotros vemos cada vez más individuos que quieren dar un paso al frente y dar su testimonio. Hace cinco años hubiera sido muy difícil encontrar un ex homosexual que quisiera exponerse, pero felizmente hay hombres y mujeres que eran declaradamente gays y lesbianas, que vivían un estilo de vida gay, y ahora quieren discutir abiertamente su proceso de cambio. Aunque les habían dicho que no tenían otra opción que ser gay, que tenían que aprender a aceptarlo, muchos de ellos ahora están casados y tienen niños. Estas personas han sido capaces de ir al fondo de las causas de su atracción hacia el propio sexo y han descubierto que sus sufrimientos se debía a causas emotivas.

En defensa del derecho a cambiar

En 1973, la Asociación Psiquiátrica Americana (APA) retiró la homosexualidad de su Manual de Desórdenes Mentales en una tormentosa sesión en la que el lobby homosexual culminaba tres años de fortísimas presiones. A pesar de las presiones, la retirada de la homosexualidad del catálogo de desórdenes mentales se aprobó por una mayoría de tan sólo un 58 %.

La medida fue una victoria para el movimiento gay, pero una derrota tanto para los homosexuales que veían en su condición un desorden incompatible con su sistema de valores y con la vida que deseaban vivir como para los profesionales de la Psiquiatría que habían desarrollado técnicas terapéuticas para la rectificación de la orientación sexual. ¿Cómo seguir curando una condición que el propio órgano colegiado de la Psiquiatría había dejado de considerar patológica?

Ese motivo llevó a tres destacados especialistas norteamericanos -Joseph Nicolosi, Charles Socarides y Benjamin Kaufman- a fundar en 1992 la Asociación