Y si no acepto mi homosexualidad

Todos las personas nos encontramos ante la lucha entre “quienes somos” y “quienes quisiéramos ser”. Dicho de otra manera entre nuestro “Yo” y nuestro “Yo ideal”. La frustración es la distancia entre lo que queremos y lo que somos. A mayor distancia, mayor frustración. Pero, ¿qué se puede hacer? Justo el trabajo consiste en dos fases. En un primer lugar, revisar nuestro autoconcepto para poderlo hacer más sólido e integral y analizar en segundo lugar nuestras aspiraciones para que éstas puedan ser más realistas.
En la sexualidad ocurre algo similar. A veces deseamos cosas muy lejanas y nuestra percepción sobre lo que somos puede ser muy pobre. En el caso de la homosexualidad, es necesario hacer algunas puntualizaciones.
Hay personas que han podido aceptar sus sentimientos homosexuales, llevando una vida de pareja y pudiendo compartir sobre su inclinación con los seres que le rodean. No obstante, por diversas circunstancias, existen personas que no pueden realizarlo.
Dentro de la población homosexual, hay un significativo número de personas inconformes con sus sentimientos homosexuales. Por su contexto el “yo ideal” se ha ido formando bajo un discurso donde el deseo se inscribe como “quisiera tener una familia” “tener hijos” “tener una novia”; no obstante debido a su atracción homosexual no pueden lograrlo. El drama en esta situación es la lejanía entre sus sentimientos y sus aspiraciones que provoca en esta persona.
A esto se le conoce como la homosexualidad no deseada, es decir, la persona que está inconforme con su sexualidad. Es importante profundizar en algunas ideas:

  • Si se trata de un adolescente. La adolescencia, es una etapa de cambios bruscos en la persona. Cambios físicos y emocionales donde el niño deja su cuerpo infantil para tener un cuerpo adulto. El adolescente tiene que formar su identidad. Es difícil hablar de la homosexualidad en la adolescencia. En estos casos, ya sea que el sujeto se sienta a gusto o no con su sexualidad, es importante que pueda encontrar un espacio de escucha donde pueda expresar sus dudas, sus confusiones y sus inquietudes. La psicoterapia ayudará al joven a descubrir quién es y poder asumir una sexualidad responsable.
  • Entendamos el contexto. Muchos de las personas que viven una homosexualidad no deseada provienen de familias con tradiciones arraigadas en la fe. “Sacarlos del closet” puede representar un peligro para el sujeto. En terapia muchos de nuestros pacientes suelen decir “si lo sabe mi familia me dejarán de querer”. Así mismo muchos de ellos han mantenido su sexualidad como un secreto. Lo más importante es que estas personas encuentren un lugar donde hablar sobre esto que les provoca dolor, donde puedan “negociar” con su yo y su yo ideal, encontrar las herramientas para que puedan tomar decisiones más asertivas y que le den una sensación de tranquilidad.
  • Cuando algo se calla se actúa. Muchas veces quienes no han podido aceptar sus sentimientos homosexuales y por lo mismo no los han podido compartir tienden a “actuarlo”. Es decir a realizar actividades que comprometen su salud física y emocional, por ejemplo tener sexo con personas que no conocen en “lugares de encuentro”. La riqueza de la sexualidad es que ésta pueda ser disfrutada con alguien que se quiere, cuando algo es tan prohibitivo se tornará en algo impersonal y donde el placer sexual solo mitigue la ansiedad y tensión que hay en el sujeto. Poder entrar a una terapia permitirá al sujeto sentirse más cómodo con quien es y no tener este tipo de conductas.
  • Hay que entender la culpa. Este sentimiento puede tener un gran impacto en quienes se encuentran en esta situación. No se trata de borrar la culpa para “vivir una vida sin control”, sino poder entender qué nos quiere decir la culpa. A veces, estas personas suelen ser muy castigadoras consigo mismas, sin permitirse expresar lo que sienten. En otras ocasiones, desde jóvenes se han sentido culpables por sus sentimientos homosexuales. La terapia permite a estas personas verse con una mirada más empática, “no ser tan homofóbicos con ellos mismos” sino más bien comprensivos.
  • La terapia no busca sacarlos del closet sino que puedan comprender quiénes son y aceptarse. Muchas veces quienes viven con una homosexualidad no deseada temen ir a terapia porque creen que el terapeuta les dirá “tienes que salir del closet”. Desafortunadamente existen terapeutas “afirmativos” que lo realizan. Una psicoterapia donde se le de prioridad a la escucha, busca comprender al sujeto para que él pueda comprenderse. Escucharlo para que él pueda escucharse. Sólo la persona sabe qué es lo que más le conviene, pero necesita las herramientas de autoestima y de un “yo fuerte” para poderlo lograr. La terapia es brindarle una compañía, es estar en una relación donde el paciente pueda hablar de lo que siempre ha callado.

No se trata “de reprimir” o de “liberar”, se trata de comprender para poder tener más paz, mayor aceptación. Una persona es libre de expresar su sexualidad como lo vea conveniente, también puede cuestionarla, y si no se siente conforme con ella está en su derecho de encontrarle un sentido. En Fundación Renacer queremos invitarte a que descubras el sentido de tu sexualidad. Las etiquetas “de ser homosexual” no sirven de nada hasta que tu puedas contestar ¿para ti qué significa ser homosexual?

Ya que esta pregunta tiene una historia de vida, de lazos familiares, de silencios, de secretos… El reto es encontrar un compañero de viaje que pueda escucharlo. Llama y te ayudaremos a encontrar alguien que pueda escucharte.

Sobre adicciones sexuales

Sobre adicciones sexuales

Los avances en psicología, medicina y educación han llevado a la investigación constante en los temas de adicciones. Temas como el daño que provoca a nivel orgánico, las consecuencias familiares y sociales preocupan a instituciones gubernamentales y no gubernamentales buscando una solución.

El aumento en el alcoholismo juvenil ha sido tan alarmante debido a que los accidentes provocados por el abuso de alcohol son la primera causa de muerte en jóvenes. En el tema de adicciones sexuales el VIH y otras infecciones de transmisión sexual siguen alarmando a los institutos epidemiológicos.

No obstante de adicciones no se ha podido hablar, y justo porque en la etimología de adicción está aquella prohibición. A (sin) dicción (palabra) adicción es aquello de lo que no se habla y que busca una satisfacción. Los núcleos depresivos del ser humano (por el drama de cada historia) pueden ser tan dolorosos – silenciosos que lleven al sujeto a buscar una experiencia de compensación. Expresiones como “ahogar la tristeza” es una manera de huir del dolor provocado, en muchas ocasiones por una pérdida, a través del alcohol. Pero, ¿qué sucede con las “adicciones sexuales”?

Para varios autores las adicciones sexuales se manifiestan cuando un individuo tiene la necesidad de recurrir a una actividad de tipo sexual. Estas actividades pueden ser desde la masturbación, consumo de pornografía y la vida sexual activa. La persona previo a la experiencia de satisfacción, presenta un estado de tensión del cual se ve aliviado ante la experiencia sexual. En muchas ocasiones los sentimientos de vacío, tristeza y culpa están mezclados después de este tipo de actividades.

Como cualquier adicción, ésta no se resuelve con la erradicación de la actividad, sino con la comprensión interna de este fenómeno. Pensemos cualquier tipo de adicción como un síntoma. El síntoma son aquellas dolencias visibles, en un iceberg es sólo la punta que sale a la superficie, pero debajo de este iceberg existe toda una estructura que lo sostiene, la cual no está a la vista, es decir, no sabemos por qué está ahí.

Una adicción sexual, sea cual sea su manifestación, es el pico del iceberg de un conjunto de situaciones de las cuales la persona necesita hablar. En muchas ocasiones, la actuación (es decir, la actividad sexual), aparece cuando la persona se siente sola o deprimida, no obstante puede aparecer por diversos motivos.

La actividad sexual por lo regular culmina en un orgasmo, que es una experiencia placentera, la cual puede “borrar” por cierto tiempo el dolor existencial del ser humano. No obstante seguirán muchas preguntas por resolver tales como ¿por qué sucede esto? ¿qué cuestiones internas no he podido verbalizar? ¿cómo me siento en relación con mi cuerpo? ¿con los demás? ¿con mi propio sexo y con el sexo opuesto?

En muchas ocasiones, volver hacia adentro la mirada e intentar contestar las preguntas internas puede llevar a grandes sentimientos de tristeza y vulnerabilidad. Es por ello que las adicciones pueden “ser tan atractivas”. Los efectos secundarios en las adicciones son conocidos por cualquier adicto, y no por conocer las consecuencias se puede salir adelante. La solución está en la confrontación de uno mismo ante su propia existencia, situación dolorosa aunque llena de crecimiento.

En el Instituto Mexicano de Orientación Sexual, podemos ayudarte.

Contáctanos y podremos ayudarte a encontrar un espacio donde podrás ser escuchado.
info@renacer.com.mx

¿Por qué tengo atracción al mismo sexo?

¿Por qué tengo atracción al mismo sexo?

Si las necesidades emocionales y de desarrollo de cada niño se satisfacen adecuadamente tanto por la familia como por sus iguales, el desarrollo de atracción homoerótica es muy poco probable. Los niños necesitan cariño, alabanzas y aceptación por ambos padres, por sus hermanos y por sus iguales. Tales situaciones familiares y sociales, sin embargo, no siempre se establecen con facilidad y las necesidades de los niños pueden no ser fácilmente reconocibles. Algunos padres pueden estar luchando con sus propios problemas y ser incapaces de proporcionar la atención y el apoyo que el niño requiere

Las personas se sienten atraídas por personas del mismo sexo por distintas razones. Si bien hay modelos de desarrollo con aspectos similares, cada individuo es único, con una historia personal. En las historias de personas que se sienten atraídas por otros del mismo sexo, uno encuentra frecuentemente uno o más de los siguientes:
 
• Alienación del padre en la infancia, porque el padre fue percibido como hostil, distante, violento o alcohólico. 1
• La madre fue sobreprotectora (niños hombres)2  
• La madre era necesitada de afecto y exigente con los niños 3 
• Madre emocionalmente vacua (niñas) 4
• Los padres no fomentaron la identificación con el propio sexo 5
• Ausencia de juegos más o menos violentos (niños) 6
• Falta de identificación con sus iguales del mismo sexo 7  
• Aversión a los juegos por equipo (niños) 8
• Falta de coordinación de la mano con la vista, que lleva a pullas de los iguales (niños) 9 
• Abuso sexual o violación 10 
• Fobia social o timidez extrema 11
• Pérdida de un padre por muerte o divorcio 12
• Separación de un padre durante una etapa crítica del desarrollo 13

En algunos casos, la atracción sexual homoerótica o la actividad ocurre en un paciente con algún otro diagnóstico psicológico, tal como:
 
• Depresión grave  14
• Ideas de suicidio 15 
 • Neurosis de angustia generalizada,
• Abuso de drogas,
• Desórdenes de conducta de adolescentes,
• Personalidades psicopáticas marginales 16
• Esquizofrenia 17
• Narcisismo patológico 18

En unos pocos casos, la conducta homosexual aparece tarde en la vida como respuesta a un trauma, tal como el aborto, 19 o profunda soledad 20

Referencias:

1. (Apperson 196817; Bene 196518; Bieber 196219; Fisher 199620; Pillard 198821; Sipova 198322).
2. (Bieber, T. 197123; Bieber 196224 Snortum 196925)
3. (Fitzgibbons 199926)
4. (Bradley 199727; Eisenbud 198228)
5.  (Zucker 199529)
6.  (Friedman 198030; Hadden 1967a31)
7. (Hockenberry 198732; Whitman 197733)
8.  (Thompson 197334)
9. (Bailey 199335; Fitzgibbons 199936; Newman 197637)
10. (Beitchman 199138; Bradley 199739; Engel 198140; Finkelhor 1984; Gundlach 196741)
11. (Golwyn 199342)
12. (Zucker 1995)
13. (Zucker 1995)
14. (Fergusson, 199943)
15. (Herrell 1999)
16.  (Parris 199344; Zubenko 198745)
17. (Gonsiorek 198246)
18. (Bychowski 195447; Kaplan 196748)
19.  (Berger 199449; deBeauvoir 1953)
20.  (Fitzgibbons 1999)

Factores que influencian la orientación sexual

Factores que influencian la orientación sexual

Un estudio publicado en el prestigiado periódico de revisión de expertos, Archives of Sexual Behavior,  proporciona nueva evidencia sorprendente para la influencia de los factores familiares durante la infancia en el desarrollo de la orientación sexual.

Cualesquiera que sean los ingredientes que determinen las preferencias sexuales del individuo y sus elecciones maritales, los expertos concluyen que las interacciones paternales son importantes.

El estudio usó una muestra de la población de 2,000,355 daneses de nacimiento, de edades entre los 18 y los 49 años. Dinamarca, un país notorio por su tolerancia a una amplia gama de variedades en las alternativas de vida, incluyendo las relaciones homosexuales, y el primer país en legalizar el matrimonio gay.

Con el acceso a “prácticamente la cobertura completa del registro de la población danesa entera”, la muestra del estudio, por tanto, carecía de la problemática de la tendencia de selección que ha plagado muchos estudios previos sobre orientación sexual.
Influencias de los Padres en el Desarrollo de la Orientación Sexual

Los autores concluyen: “Nuestro estudio proporciona una posible evidencia, basada en la población, de que las experiencias familiares durante la infancia son importantes determinantes de las decisiones de matrimonio heterosexual y homosexual en la edad adulta”.

Asumiendo que la gente que se casa de forma heterosexual, casi siempre son heterosexuales (especialmente en un país donde la homosexualidad está poco estigmatizada, y el matrimonio gay es legal) y se puede asumir que la gente que se casa de forma homosexual es homosexual, las conclusiones del estudio ofrecen evidencia intrigante acerca de los factores familiares que separan a las personas homosexuales de las heterosexuales.

A continuación se enlistan las conclusiones de estos nuevos datos:

1. Los hombres que se casan de forma homosexual son más propensos a haber sido criados en familias con relaciones paternales inestables, particularmente, padres ausentes o desconocidos o con padres divorciados.
 
2. Las conclusiones sobre las mujeres que se casan de una forma homosexual eran menos frecuentes, pero estaban también asociadas a una infancia marcada por una familia rota. Las proporciones de matrimonios entre personas del mismo sexo “aumentaron entre mujeres que experimentaron la muerte de sus madres durante la adolescencia, mujeres con padres que duraron poco tiempo en matrimonio, y mujeres con un largo periodo cohabitando con su padre y en ausencia de su madre.
 
3. Hombres y mujeres con “padres desconocidos” eran significativamente menos propensos a casarse con una persona del sexo opuesto que aquellos con padres conocidos.
 
4. Hombres que experimentaron la muerte de sus padres durante la niñez o la adolescencia “presentaron índices significativamente menores de matrimonios heterosexuales que aquellos cuyos padres aún vivían en su cumpleaños 18. Entre menor hubiera sido la edad del niño cuando el padre murió, menor era la probabilidad de contraer un matrimonio heterosexual”.
 
5. “Entre menos durara el matrimonio de los padres, mayor era la probabilidad de contraer un matrimonio homosexual… los índices de matrimonio homosexual eran 36% y 26% mayores entre hombres y mujeres, respectivamente, que experimentaron el divorcio de sus padres antes de los seis años de matrimonio, que entre aquellos cuyos padres permanecieron casados durante los 18 años que abarcan la niñez y la adolescencia.”
 
6. “Hombres cuyos padres se divorciaron antes de su cumpleaños 6, eran más propensos a casarse en forma homosexual que aquellos con matrimonios de sus padres intactos.”
 
7. “Hombres cuya convivencia con padres terminó antes de los 18 años, tenían índices significativamente más altos (55%-76%) de matrimonios homosexuales que aquellos hombres en convivencia con los padres hasta los 18 años.”
 
8. La edad de la madre estaba directamente relacionada con la probabilidad de contraer matrimonios homosexuales entre los hombres, entre mayor era la madre, mayor era la probabilidad de su hijo de casarse con otro hombre. También, “los hijos únicos” eran más propensos a ser homosexuales.
 
9. Personas nacidas en grandes ciudades eran significativamente más propensos a casarse con una pareja de su mismo sexo, sugiriendo que los factores culturales podrían afectar también al desarrollo de la orientación sexual.
 
 Conclusión:
“Cualesquiera que sean los ingredientes que determinen las preferencias sexuales del individuo y sus elecciones maritales,” concluyen los autores del estudio, “nuestro estudio basado en la población muestra que las interacciones paternales son importantes.”

Orientación Sexual y Homosexualidad

Orientación Sexual y Homosexualidad

¿Qué es la orientación sexual?
La orientación sexual es una atracción constante hacia otra persona en el plano emotivo, romántico, sexual o afectivo.
La orientación sexual es diferente del comportamiento sexual porque se refiere a los sentimientos de una persona y a la imagen que tiene de sí misma. Así mismo, la orientación sexual se va desarollando en el transcurso de los primeros años de vida de la persona.

¿Cómo se puede saber si una persona es homosexual o heterosexual?
No se puede identificar la orientación sexual de las personas a menos que se lo pregunte o ellos se lo digan. Las personas homosexuales, heterosexuales, y bisexuales provienen de todo tipo de familias, de todos los grupos étnicos y religiosos, y de toda clase de comunidades y países.

¿Qué es salir del clóset?
Salir del clóset es un modismo que, aplicado a las personas significa: «Hacer de manera voluntaria y pública la declaración de su homosexualidad».

Los medios masivos, hoy en día mandan el mensaje de que un hombre debe animarse a descubrir una identidad bisexual u homosexual. Un buen número de productores de cine y de televisión persuaden a los niños y jóvenes principalmente con historias idealizadas sobre “los que salen del closet”.

Muchas personas son influenciadas y mal informadas sobre lo que es y no es la homosexualidad. Autores especializados en el tema afirman que la verdadera libertad no se encuentra en “salir del clóset” sino en descubrir realmente lo que eres y quién eres.

¿Qué es la homofobia?
El término homofobia se refiere a la aversión, odio, prejuicio o discriminación contra hombres o mujeres con atracción al mismo sexo, aunque también se incluye a la falta de tolerancia y respeto dentro de la misma comunidad homosexual.

¿Qué puedo hacer si yo creo que soy homosexual?
Comprender la orientación sexual puede ser una experiencia difícil y confusa, ya sea como adulto o adolescente. Es muy común que los adolescentes se pregunten si son homosexuales, lesbianas, bisexuales o heterosexuales. Es importante recordar que el hecho de tener sentimientos confusos es una parte normal del desarrollo.
Sin embargo este sentimiento de confusión va desapareciendo una vez que vayas arraigando y fortaleciendo tu identidad masculina o femenina según tu naturaleza.

Y si tienes preguntas o estás confundido(a) con tu orientación sexual, hay lugares en los cuales puedes obtener ayuda. Como con cualquier tema personal, puede ser útil conversar con alguien en quien confíe y que sepa algo sobre estas cosas, tal como una amistad, un familiar, un(a) profesor(a) o un(a) profesional.

¿Qué factores condicionan la orientación sexual de una persona?
Existen varias teorías sobre los orígenes de la orientación sexual: hoy día la mayoría de los científicos considera que la orientación sexual es probablemente el resultado de una compleja interacción de factores ambientales, cognitivos y biológicos.
Por su parte, el líder del proyecto del genoma humano, Francis S. Collins en el 2007 señaló que “En el mapa del genoma humano no se encontró un gen gay” concordando así con Simon Levay recalcando que no existe una causa genética para la homosexualidad.

¿La orientación sexual es una opción?
No, una de las características de los seres humanos es que son seres “sexuales”, es decir tienen una identidad sexual la cual se va formando desde los primeros años de vida de la persona.

¿Se puede cambiar la orientación sexual con terapia?
Sí, lo más importante de una psicoterapia es logar un espacio de aprendizaje, esto es de “entender qué fue lo que pasó”, “por qué tengo estos sentimientos”.
La terapia reparativa considera que las personas que vivan una homosexualidad egodistónica (no deseada) puede recurrir de psicoterapias que le permitan resolver conflictos infantiles y en muchos casos lograr la heterosexualidad.

La Asociación Americana de Psiquiatría, APA, a causa de que no existe evidencia científica de que la terapia reparativa es dañina, en el año 2006, declaró: “La APA no tiene desacuerdo alguno con la terapia hacia la atracción al mismo sexo no deseada”
Y llaman a sus miembros de la salud mental a respetar el derecho de decisión y determinación de cada paciente”

Por su parte, la OMS, en el F66.1 del ICD-10 menciona: “SI LOS DESEOS DEL INDIVIDUO SON DISTINTOS DEBIDO A DESORDENES PSICOLÓGICOS Y DE COMPORTAMIENTO, DEBE DE BUSCARSE TRATAMIENTO PARA PODER CAMBIAR”

Respecto a la terapia, la Asociación Americana de Psiquiatría puntualizó que:
1. La decisión de entrar a terapia para disminuir la atracción homosexual no deseada debe ser respetada y completamente voluntaria.
2. Las opciones del tratamiento deben ser discutidas con el terapeuta.
3. Las metas de la terapia deben ser mutuamente acordadas entre terapeuta y paciente.

¿Qué sabemos de las llamadas “terapias de conversión”?
La teoría reparativa sostiene que el origen de la homosexualidad está en necesidades emocionales no satisfechas y en la identificación de necesidades con el mismo sexo.

 En terapia se trabaja en aspectos como la capacidad para la intimidad sana entre personas del mismo sexo, problemas de autoestima, vergüenza internalizada, trauma infantil, búsqueda de identidad, individuación de la persona respecto al sexo opuesto, entre otras cosas.

 ¿La homosexualidad es una enfermedad mental o un problema emocional?
La homosexualidad es un síntoma de un problema emotivo y representa necesidades emotivas insatisfechas desde la infancia, especialmente en la relación con el progenitor del mismo sexo. En otras palabras: para el chico que no ha tenido una conexión emotiva con el padre, y para la chica que no ha tenido atención emotiva por parte de la madre, ello puede inducirlos a desarrollar un síntoma de atracción hacia el propio sexo u homosexualidad.

¿Las lesbianas, los homosexuales y los bisexuales pueden ser buenos padres?
 Dos hombres pueden ser cada uno un buen padre, pero ninguno puede ser una mamá. Lo ideal para los niños es el amor de sus propios mamá y papá. Ninguna pareja del mismo sexo puede proveer esto.
 Los niños tienen derecho a poseer un referente masculino y otro femenino y a crecer en un entorno que les permita el desarrollo óptimo de su personalidad física, intelectual y moral.

¿Por qué es tan importante que la sociedad esté mejor informada respecto a la homosexualidad?
Porque de esta manera se pueden romper los falsos paradigmas de que una persona nace homosexual o bisexual, además de poder buscar ayuda terapéutica para cambiar sus sentimientos homosexuales si es que éstos le causan inconformidad en su vida.
Así mismo, si una persona decide vivir una atracción al mismo sexo y abrazar un estilo de vida homosexual debe de ser digno de respeto y apoyo.

¿Todos los hombres homosexuales o bisexuales están infectados con el virus del SIDA?
No. En realidad el riesgo de exposición al VIH está relacionado con el comportamiento de la persona y no con su orientación sexual. Lo que sí es importante recordar en relación al VIH/SIDA es que puede prevenirse empleando prácticas sexuales seguras y evitando el uso de drogas.

Homosexualidad y terapia reparativa

Homosexualidad y terapia reparativa

¿Qué es la homosexualidad?
La homosexualidad es un síntoma de un problema emotivo y representa necesidades emotivas insatisfechas desde la infancia, especialmente en la relación con el progenitor del mismo sexo. En otras palabras: para el chico que no ha tenido una conexión emotiva con el padre, y para la chica que no ha tenido atención emotiva por parte de la madre, ello puede inducirlos a desarrollar un síntoma de atracción hacia el propio sexo u homosexualidad.

¿La homosexualidad es ‘normal’? Y ¿qué es normal?
Aproximadamente, un 2% de la población es homosexual. Por tanto, estadísticamente, no es ‘normal’, en el sentido de que no está muy difundida. Además de esto, no es normal tampoco en términos de natural design. Cuando hablamos de ley natural, y de la función del cuerpo humano, cuando miramos la función del cuerpo humano, la homosexualidad no es normal. Es un síntoma de algún desorden. La normalidad es aquello que cumple una función conforme al propio design; esto es el concepto de ley natural, y en este sentido la homosexualidad no puede ser normal, porque la anatomía de dos hombres, los cuerpos de dos hombres, o dos mujeres, no son compatibles.

¿Cuáles son las causas de la homosexualidad? ¿Existe una causa genética?
Como he dicho, las causas de la homosexualidad se remontan a la autopercepción del niño o de la niña en la primera infancia. El chico necesita de una relación con su padre para desarrollar su substancial identidad masculina, la chica necesita de una unión emotiva o relación con su madre para desarrollar su feminidad. Es el sentido del género que determina la orientación sexual.
En otras palabras, cuando un chico se siente seguro de su masculinidad, se siente naturalmente atraído por las mujeres. Y lo mismo ocurre con las mujeres: cuando una joven chica se siente segura de su identidad femenina, se siente naturalmente atraída por los chicos.

El homosexual es una persona que carece del sentido de género, y por ello trata de remediar, o busca un remedio, a través de otras personas. Esta inclinación se hace sexualizada, y es por ello por lo que manifiestan el síntoma de la homosexualidad.

Se habla mucho de las causas genéticas de la homosexualidad y más o menos hace veinte años en los Estados Unidos se hablaba del ‘gen gay’, o del ‘cerebro gay’, pero ningún estudio ha demostrado tal cosa. De hecho, los activistas gays en los Estados Unidos ya no hablan tanto de bases biológicas o genéticas, porque ningún estudio lo ha demostrado ni ha ofrecido tal confirmación. Son mucho más evidentes las causas familiares y ambientales, especialmente aquella que llamamos la ‘clásica relación triádica’ constituida por un padre distanciado y crítico, por una madre hiperinvolucrada, intrusiva y a veces dominante y por un chico constitucionalmente sensible, introvertido y refinado que está expuesto a un riesgo mayor de sentirse falto en la identidad sexual. Nosotros vemos este esquema continuamente.

Reconocemos que en muchas personas hay una predisposición constitucional a la homosexualidad, pero es una cosa distinta a la predeterminación o a una causa’ directa. Esto es, el chico puede ser constitucionalmente proclive a la homosexualidad, en los términos de su constitución pasiva o delicada, en su dificultad en crear un vínculo con el padre y en sentirse confiado para con el mundo masculino, pero es necesaria la ‘clásica relación triádica’ ambiental para crear un problema homosexual a un chico con esta constitución.

¿Cuál es la diferencia entre gay y homosexual?
Es esencial hacer esta importante distinción entre gays y homosexuales. Los activistas gay querrían que nosotros creyésemos que todos los homosexuales son gays. Nosotros no creemos que ellos sean gays. La palabra “gay” indica una identidad sociopolítica. “Homosexual”, en cambio, es simplemente una descripción de un problema psicológico, de una orientación sexual.
Las personas que vienen a nuestra clínica, que buscan una ayuda, tienen un problema homosexual, pero rechazan la etiqueta de “gays”. No quieren ser llamados “gays” porque no se reconocen en aquella identidad sociopolítica y con el estilo de vida gay.

El movimiento gay ¿es un movimiento por los derechos humanos?
Desde un cierto punto de vista lo es, es un movimiento por los derechos humanos, o por los derechos civiles, porque todas las personas, no importa cuál sea su orientación sexual, tienen que disfrutar de los derechos civiles. De todos modos, ello no significa que la sociedad deba redefinir el matrimonio; esto es otro argumento que va más allá del objetivo de esta conversación. Nosotros creemos que muchos activistas gays han usado la cuestión de los derechos civiles o de las libertades civiles como una manera para oprimir personas que están tratando de cambiar, personas que están tratando de salir de la homosexualidad. Hay una población entera de individuos que han salido o que están saliendo de la homosexualidad, y este hecho es una amenaza para los activistas gays, que están tratando de suprimir y silenciar este punto de vista, esta población.

Los investigadores dicen que los homosexuales sufren mucho. La causa de este sufrimiento ¿es la homosexualidad o la homofobia social?
Nosotros creemos que hay sufrimiento para las personas homosexualmente orientadas en la sociedad, porque la cultura gay es minoritaria en esta sociedad y porque los objetivos sociales del movimiento gay constituyen una amenaza para el cuerpo social. Los gays quieren redefinir el matrimonio, la naturaleza de la paternidad y la norma social fundamental acerca del género y del sexo; por ello la sociedad se ha resistido a la normalización de la homosexualidad y a la visibilidad de los gays. Y reconocemos que ello sea difícil para las personas que se identifican como gay.

De todos modos, de lo que no se habla es del desorden intrínseco en la condición homosexual. Nosotros creemos que la homosexualidad es intrínsecamente desordenada y contraria a la verdadera identidad del individuo. Muchos de los síntomas de los que sufren las personas gays y lesbianas no son causados por la homofobia social, sino porque su condición misma es contraria a su verdadera naturaleza. Muchísimos estudios demuestran que los homosexuales son más infelices, depresivos, predispuestos a los intentos de suicidio, tienen relaciones pobres, son incapaces de mantener relaciones a largo plazo, tienen comportamientos autolesivos e inadaptados.
Pero no se puede simplemente decir que todo ello esté causado por la homofobia de la sociedad. En parte lo es, pero yo creo que la mayor parte de los sufrimientos se deben a la naturaleza desordenada de la misma homosexualidad, porque se opone nuestra naturaleza humana.

¿En qué consiste la terapia reparativa?
Es un tipo particular de psicoterapia que se aplica los individuos que quieren superar su atracción homosexual. Mira a los orígenes y las causas de esta condición, que ayuda a la persona a comprenderse, enseñándole a entender qué ha ocurrido en su infancia, a entender los sucesos particulares que le han ocurrido, especialmente en los términos de las relaciones con su madre y con su padre, y a ir más allá de todo ello. Intenta apoyarla para crear nuevas relaciones que son sanas, benéficas, y que compensan el vacío emotivo que se ha creado en su desarrollo.
La terapia reparativa estudia realmente fondo las técnicas que son más eficaces para disminuir la homosexualidad de una persona y desarrollar su potencial heterosexual.

¿Cuáles son las bases teóricas de la terapia reparativa?
La terapia reparativa comienza, teóricamente, con la terapia psicodinámica, esto es, aquella que estudia las fuerzas subconscientes que gobiernan el comportamiento de las personas. Desde el punto de vista teórico, nosotros creemos que las necesidades emocionales no satisfechas se expresan indirectamente bajo forma de síntomas, y, en el caso de la homosexualidad, como atracción homosexual.

Pero la homosexualidad no afecta realmente al sexo, sino más bien al intento de adquirir satisfacciones emotivas e identificación, complemento, a través del comportamiento homosexual. Un intento que, sin embargo, no funciona, y, por esta razón, las personas vienen a buscarnos. Muchos de los desarrollos teóricos están basados en la teoría psicodinámica clásica. Nosotros usamos muchos conceptos freudianos. Como es notorio, Freud pensaba que la homosexualidad era un desorden del desarrollo.
Aunque el mismo Freud fuera un defensor de los derechos de los gay, creía que el tratamiento debía estar disponible para aquellos que querían cambiar, y nosotros seguimos la misma línea. Trabajamos también con la familia de origen, ayudando al paciente a entender sus relaciones con ella y cómo el sitio ocupado por él en la estructura familiar lo ha conducido al fracaso en la adquisición del propio género.

“Sus sufrimientos se debían a causas emotivas”

El cambio es realmente posible. Nosotros vemos cada vez más individuos que quieren dar un paso al frente y dar su testimonio. Hace cinco años hubiera sido muy difícil encontrar un ex homosexual que quisiera exponerse, pero felizmente hay hombres y mujeres que eran declaradamente gays y lesbianas, que vivían un estilo de vida gay, y ahora quieren discutir abiertamente su proceso de cambio. Aunque les habían dicho que no tenían otra opción que ser gay, que tenían que aprender a aceptarlo, muchos de ellos ahora están casados y tienen niños. Estas personas han sido capaces de ir al fondo de las causas de su atracción hacia el propio sexo y han descubierto que sus sufrimientos se debía a causas emotivas.

En defensa del derecho a cambiar

En 1973, la Asociación Psiquiátrica Americana (APA) retiró la homosexualidad de su Manual de Desórdenes Mentales en una tormentosa sesión en la que el lobby homosexual culminaba tres años de fortísimas presiones. A pesar de las presiones, la retirada de la homosexualidad del catálogo de desórdenes mentales se aprobó por una mayoría de tan sólo un 58 %.

La medida fue una victoria para el movimiento gay, pero una derrota tanto para los homosexuales que veían en su condición un desorden incompatible con su sistema de valores y con la vida que deseaban vivir como para los profesionales de la Psiquiatría que habían desarrollado técnicas terapéuticas para la rectificación de la orientación sexual. ¿Cómo seguir curando una condición que el propio órgano colegiado de la Psiquiatría había dejado de considerar patológica?

Ese motivo llevó a tres destacados especialistas norteamericanos -Joseph Nicolosi, Charles Socarides y Benjamin Kaufman- a fundar en 1992 la Asociación

Homosexuales No Gays: ¿Quiénes son ellos?

Homosexuales No Gays: ¿Quiénes son ellos?

Mucho se ha escrito en años recientes acerca de adoptar el estilo de vida gay y del “coming out” (salir del clóset). El coming out sería dejar los miedos y engaños a uno mismo para embarcarse en el camino de la libertad e integridad personal.

Al mismo tiempo hay un cierto grupo de hombres homosexuales que no buscan realización ni satisfacción en una identificación gay. Estos hombres han elegido seguir otra dirección. La palabra “homosexual” menciona un aspecto de la condición psicológica de este hombre. Pero él no es gay. La palabra “Gay” describe una identidad sociopolítica contemporánea y un estilo de vida que este hombre no reclama. Yo a él lo llamo el “homosexual no gay.”

El homosexual no-gay es un hombre que siente una división entre su sistema de valores y su orientación sexual. Él está fundamentalmente identificado con la forma de vida heterosexual. El homosexual no-gay siente que su progreso personal está profundamente impedido por sus atracciones al mismo sexo.

Antes del movimiento de liberación gay, el homosexual era descripto en la literatura psiquiátrica en una manera unidimensional desde la perspectiva de su “condición médica.” Ahora el movimiento gay ha fomentado nueva investigaciones, muchas veces conducida por investigadores gay, para dar a luz los problemas personales de la experiencia gay. Con la ayuda de estas investigaciones uno puede ahora decidir si uno quiere seguir el estilo de vida gay o tomar el camino que conduce a la salida de la homosexualidad. Es mi esperanza ayudar a iluminar éste último camino, el que conduce a la totalidad del hombre.

Un joven de 16 años vino a mi oficina, preocupado que podría ser homosexual. Le dije que si fuera, podía elegir entre terapia afirmativa gay o buscar salir de la homosexualidad. Después le conté acerca de los hombres en terapia conmigo. Al principio parecía perplejo y después de considerarlo dijo: “¿Cómo, usted me quiere decir que ellos todavía no han salido del closet?”

El joven ha sido confundido por la noción popular que asume que si uno es homosexual, la única respuesta honesta es vivir una vida gay. Creyendo esto, se sorprendió oír que habían hombres quienes eligieron tomar una decisión diferente.

Aquellos que buscan terapia reparativa no culpan al estigma social por su infelicidad. Muchos han probado el estilo de vida gay, han tenido una experiencia muy negativa y han regresado desilusionados con lo que han visto. Su definición de sí mismos está íntimamente entretejida con la vida familiar tradicional. Ellos rechazan renunciar a su identidad social heterosexual. En lugar de pelear contra el orden natural de la sociedad, prefieren tener su propia pelea interior. Como me ha explicado un cliente de 23 años:

“Yo he tenido esos sentimientos y esos deseos, pero la idea de ser una persona gay es totalmente ridícula….es un estilo de vida tan extraño, en los márgenes de la sociedad… es algo que yo nunca podría ser parte.”Otro joven me ha dicho:

“Yo nunca he creído que tenía tendencias homosexuales porque ‘nací así.’ Es un insulto a mi dignidad y una falta de respeto a mi búsqueda por crecer que me digan que no hay esperanzas de cambiar.”Otro dijo:

“Para mí, seguir un estilo de vida homosexual ha sido como vivir una mentira. Ha sido una dolorosa, confusa y destructiva fuerza en mi vida. Solamente desde que he comenzado a ver a lo que está por detrás de esos sentimientos homosexuales comencé realmente a encontrar paz y conocerme a mí mismo.”Ambas, sociedad y psicología necesitan entender quién es el homosexual no-gay. Ahora la sociedad mira a este grupo con cierto menosprecio, y la psicología lo percibe como mal guiado y odiándose a sí mismo. Su identidad está perdida entre las grietas de la ideología popular. El mundo heterosexual lo evita y el mundo gay no lo considera parte de ellos.

La profesión de salud mental en su mayor parte es responsable por el abandono del homosexual no-gay. En su intento por apoyar la liberación de los gays, ha llevado al ocultamiento subterráneo de esta otra población. Al no categorizar a la homosexualidad como un problema, ha hecho dudar la validez de la lucha de este grupo. El homosexual no-gay, él mismo, ha contribuido a esta situación social. Probablemente él no va a ser visto en desfiles celebrando su identidad. Prefiere resolver sus conflictos en silencio y discretamente. ¡Qué paradójicamente conservativos son estos hombres que luchan por este conflicto contracultural!

Es una lástima que el no-gay tiene que ser identificado por lo que él no es. El mundo gay asume que él se mantiene oculto debido a miedo o ignorancia, y con suficiente tiempo y educación él también va a encontrar la liberación. Pero igualmente, no ser gay es tanto una decisión y una elección consciente acerca de la propia identidad como es decidir ser gay. Para éste hombre, no “coming out”, descubrirse, puede ser un lugar dinámico de crecimiento y de entendimiento propio, un lugar comprometido a cambiar. Para él, “el closet” es un lugar de elección, desafío, camaradería, fe, y crecimiento, un lugar interno que frecuentemente se ha abierto en trascendencia.

Recientemente, se han hecho grandes progresos en reconocer al hombre gay en la sociedad. Ahora, el mismo reconocimiento debe ser extendido al homosexual no-gay. Él ha hecho una elección filosófica y existencial válida. Él no es una persona que se siente culpable, intimidada o con miedo. Es alguien quien, de la totalidad de su propia identidad busca no seguir, pero trascender el predicamento homosexual.