¿Se puede cambiar la orientación sexual?
(CNN) — Un estudio diseñado por profesores de dos universidades religiosas sugiere que algunas personas pueden cambiar su orientación sexual después de pasar años en un programa ministerial.
“La evidencia en el estudio sugiere que el cambio de la orientación homosexual parece posible para algunos y que el promedio de la angustia psicológica no aumenta como resultado de su participación en el proceso de cambio”, escribieron los autores del estudio que se publicó en la revista Journal of Sex and Marital Therapy.
Los dos autores son psicólogos que trabajan en universidades religiosas. Stanton Jones es profesor de psicología y director del Wheaton College en Wheaton, en el estado de Illinois, y Mark Yarkhouse es profesor de salud mental de la Universidad Regent, en Virginia Beach, fundada por el evangelista Pat Robertson que formó su carrera en programas evangélicos de televisión.
Otros investigadores que afirman que la mayor parte de la evidencia existente indica que la orientación sexual no cambia, cuestionaron los resultados de su estudio. Los blogs en defensa de los gays también cuestionaron los resultados.
En el estudio de Jones y Yarhouse se le dio seguimiento a 65 participantes en un periodo de seis a siete años mientras atendían a los Exodus Ministries (Ministerios del Éxodo), un programa religioso para “personas y familias afectadas por la homosexualidad”. Las personas que asisten al programa buscan lograr la “liberación de la homosexualidad a través del poder de Jesucristo”, según Exodus.
“Es un estudio para las personas que son muy religiosas y que tienen angustia por experimentar la atracción”, dice Yarhouse. “Ellos quieren saber, ¿qué experiencias podría tener si asisto a un ministerio religioso?”.
Inicialmente, se inscribieron 98 personas al estudio, pero 35 se retiraron del programa. Algunas de las personas que renunciaron dijeron que “se habían curado de sus inclinaciones homosexuales”, y una persona volvió a acoger su identidad gay, de acuerdo con el estudio.
Los cursos se ofrecen en 16 lugares en todo Estados Unidos, se reúnen en pequeños grupos, y pasan el tiempo en oración y leyendo la Biblia.
En el estudio, los investigadores le dieron un seguimiento “al proceso de cambio” de los participantes a los que se les realizaron entrevistas anuales, con las mismas preguntas sobre la atracción sexual, emocional o encaprichamiento romántico y las fantasías sexuales. Ellos usaron escalas diseñadas por el investigador sexual Alfred Kinsey y otra medida de nombre escala Shively DeCecco.
La hipótesis de Jones y Yarhouse fue que se puede cambiar la orientación sexual.
Después de darle seguimiento a los participantes durante seis o siete años en el programa religioso, ellos concluyeron que el 23% de los personas que continuaron en el estudio lograron cambiar su orientación sexual hacia la heterosexualidad. Y el 30% se orientaron hacia la castidad, a lo que Yarhouse dijo que es “una reducción de la atracción homosexual”.
Además, el 23% no respondió al tratamiento del ministerio, el 20% acogió su orientación homosexual y el porcentaje restante informó confusión.
“Los resultados de este estudio parecen contradecir el punto de vista que comúnmente se expresa acerca de que la orientación sexual no se puede cambiar”, escribieron los autores.
La Asociación Estadounidense de Psicología (APA, por sus siglas en inglés) declaró en 2005 que no se podía cambiar a la homosexualidad. La asociación también indicó que no existía evidencia de que la conversión o una terapia reparativa encaminada a cambiar la orientación sexual era segura o efectiva.
“La APA realizó fuertes declaraciones de que la orientación sexual realmente no cambia y que los intentos podrían ser perjudiciales”, dice Yarhouse. “Ellos presentaron afirmaciones absolutistas sobre la inmutabilidad de la orientación y el gran riesgo de daño al tratar de modificarlas. Estas fueron las preguntas ideales para la investigación. ¿Una persona puede cambiar? ¿O verdaderamente es una característica inmutable?
Eli Coleman, profesor y director de Sexualidad Humana de la Escuela de Medicina de la Universidad de Minnesota, se muestra escéptico sobre los resultados.
“Ya pasamos por esto una y otra vez”, dice. “Puedes tener cambios en la conducta, pero no un cambio en la orientación. Puedes tener un cambio de comportamiento en el corto plazo. No es algo que se mantenga”.
Yarhouse hace hincapié en que sus resultados siguieron a los participantes durante varios años. Él reconoce que hay muchas personas de la comunidad LGBT que encuentran los programas de conversión “profundamente ofensivos”. Pero dice que hay personas homosexuales que desean cambiar y no quieren acoger la identidad homosexual o a la comunidad gay.
En el estudio se podría confundir a la identidad sexual con la orientación sexual, que son muy diferentes, dice el doctor Jack Drescher, un profesor asociado de psiquiatría del New York Medical College.
Por ejemplo, un hombre podría sentir una fuerte atracción por el sexo masculino, pero podría no identificarse como gay. Él podría cambiar la forma en cómo se identifica, ya sea como gay o como heterosexual en el transcurso de su vida. Pero su orientación sexual no suele cambiar.
“No creo que exista algo nuevo aquí”, dice Coleman. “Desde hace tiempo sabemos que algunas personas pueden cambiar su comportamiento y su percepción de su identidad sexual a través de estos intentos de conversión”.
“Existen en la literatura estudios reseñados por colegas y en su totalidad, estos no indican que estos tratamientos sean efectivos”, dice. “Si el resultado de un estudio parece contradecir a la mayor parte de la investigación científica al comprobar que las personas pueden cambiar —eso es interesante, ¿Lo pueden repetir?”
Drescher dice que en el estudio no se explora si la bisexualidad juega un papel en los cambios de orientación sexual que se informaron.
Él no está de acuerdo con los resultados de que las terapias religiosas no le hacen daño a la gente, y dice que tuvo varios pacientes que se culpaban a sí mismos después de fracasar en esos programas y caían en la depresión, en la ansiedad y tenían pensamientos suicidas.
“Algunas de estas personas, con la asesoría de sus terapeutas, se casan, y luego tienen hijos. Se casan personas homosexuales. Cuando se casan, ellos no cambian. ¿Qué hacen, siguen casados? Es un tema complicado”, concluye Drescher.
Via CNN Mexico
Homosexualidad y Orientación Sexual
¿Qué es la orientación sexual?
La orientación sexual es una atracción emocional, romántica, sexual o afectiva duradera hacia otros. Se distingue fácilmente de otros componentes de la sexualidad que incluyen sexo biológico, identidad sexual (el sentido psicológico de ser hombre o mujer) y el rol social del sexo (respeto de las normas culturales de conducta femenina y masculina).
La orientación sexual existe a lo largo del continuo que va desde la heterosexualidad exclusiva hasta la homosexualidad exclusiva e incluye diversas formas de bisexualidad. Las personas bisexuales pueden experimentar una atracción sexual, emocional y afectiva hacia personas de su mismo sexo y del sexo opuesto. A las personas con una orientación homosexual se las denomina a veces gay (tanto hombres como mujeres) o lesbianas (sólo a las mujeres).
La orientación sexual es diferente de la conducta sexual porque se refiere a los sentimientos y al concepto de uno mismo. Las personas pueden o no expresar su orientación sexual en sus conductas.
¿Qué hace que una persona tenga una orientación sexual determinada?
Existen muchas teorías acerca de los orígenes de la orientación sexual de una persona. La mayoría de los científicos en la actualidad acuerdan que la orientación sexual es más probablemente el resultado de una interacción compleja de factores biológicos, cognitivos y del entorno. En la mayoría de las personas, la orientación sexual se moldea a una edad temprana. Además, hay pruebas importantes recientes que sugieren que el ambiente en el que la persona crece influye en la determinación de la orientación sexual en la adultez.
Es importante reconocer que existen probablemente muchos motivos para la orientación sexual de una persona y los motivos pueden ser diferentes para las distintas personas.
¿Es la orientación sexual una elección?
No, los seres humanos no pueden elegir ser gay o heterosexuales. Para la mayoría de las personas, la orientación sexual surge a principios de la adolescencia sin ninguna experiencia sexual previa. Si bien podemos elegir actuar de acuerdo con nuestros sentimientos, los psicólogos no consideran la orientación sexual una elección consciente, sino el resultado de ciertas circunstancias que una persona vive desde su infancia y que lo lleva a desarrollar en su adultez una orientacion sexual distinta a la heterosexual. La heterosexualidad es un logro en la persona adulta.
¿Puede la terapia cambiar la orientación sexual?
La realidad es que la homosexualidad no es una enfermedad. No requiere tratamiento y no puede cambiarse. Sin embargo en 2008 la APA emitió un documento en el que si el paciente por discordancia entre su orientación sexual y su creencia religiosa, el terapeuta tiene la obligacion de brindar una terapia que le ayude a “disminiur el poder de esas atracciónes” y vivir una vida mas acorde a su religión.
Sin embargo, no todas las personas gay, lesbianas y bisexuales que buscan la ayuda de un profesional de salud mental desean cambiar su orientación sexual. Las personas gay, lesbianas y bisexuales pueden buscar ayuda psicológica con el proceso de la revelación de su orientación sexual o el desarrollo de estrategias para lidiar con el prejuicio, pero la mayoría opta por la terapia por los mismos motivos y problemas de la vida que conducen a las personas heterosexuales a la consulta de los profesionales de la salud mental.
¿Qué sucede con las denominadas “terapias reparativas”?
La American Psychological Association (Asociación Americana de Psicología), APA y otras organizaciones de salud mental, han objetado proveer de cuidados psicológicos a aquellos que están afligidos por atracciones sexuales no-deseadas(2) en una serie de aspectos. Estas objeciones incluyen afirmaciones que no son científicamente sostenibles, como:
1. No existe evidencia conclusiva o convincente de que la orientación sexual
pueda ser cambiada a través de terapia de reorientación.
2. Ha sido mostrado que los esfuerzos para cambiar la orientación sexual son
dañinos y puede conducir a comportamientos de odio a sí mismo, depresión
y otros comportamientos auto-destructivos.
3. No existe mayor patología en la población homosexual que en la población
en general
En 2006, el presidente de la APA: “La APA no tiene desacuerdo alguno con la terapia hacia la atracción al mismo sexo no deseada” 1
Y puntualizó:
- La decisión de entrar a terapia para disminuir la atracción homosexual no deseada debe ser respetada.
- La decisión de entrar a terapia debe ser completamente voluntaria y de ninguna forma coercitiva.
- Las opciones del tratamiento deben ser discutidas con el terapeuta.
- Las metas de la terapia deben ser mutuamente acordadas entre terapeuta y paciente.
- El proceso iterativo debe ser parte de la terapia. El cual es, la elección y decisión del cliente deben ser siempre respetados durante todo el proceso terapéutico.
Declaración del presidente de la APA en el 2006, Dr. Gerald Koocher acerca de la terapia hacia la homosexualidad no deseada. Declaración que no ha sido refutada por ninguno de los presidentes subsecuentes de la APA.
En 2009 APA acepta que una persona con atracción al mismo sexo puede buscar terapia para su orientación sexual por discordancia con su identidad religiosa.
A inicios del mes de agosto de 2009, la Asociación Americana de Psicología (APA) admitió que los terapeutas ayuden a los pacientes que lo deseen a rechazar las tendencias homosexuales, con terapias basadas en la fe y la identidad sexual. La decisión de la APA es significativa pues congrega a más de 150,000 psicólogos.
“los psicólogos pueden ayudarle (al paciente) a construir una identidad que rechace el poder de esas atracciones (homosexuales), afirma el APA en el nuevo documento recién publicado”.2
¿Es la homosexualidad una enfermedad mental o un problema emocional?
No. Los psicólogos, psiquiatras y otros profesionales de la salud mental concuerdan en que la homosexualidad no es una enfermedad, un trastorno mental ni un problema emocional. Más de 35 años de investigación científica objetiva y bien diseñada han demostrado que la homosexualidad, en sí misma, no se asocia con trastornos mentales ni problemas emocionales o sociales.
En 1973, la Asociación Americana de Psiquiatría por votación de sus miembros confirmó la importancia de una investigación nueva y mejor diseñada y suprimió a la homosexualidad del manual oficial que detalla los trastornos mentales y emocionales. Dos años después, la Asociación Americana de Psicología promulgó una resolución apoyando esta supresión.
La Atraccion al Mismo Sexo No Deseada
La OMS actualmente sigue manejando los términos de Homosexualidad Egodistónica(homosexualidad no deseada). En el ICD 10 en el punto F66 1 sobre homosexualidad egodistónica dice:
“si los deseos del individuo son distintos debido a desordenes psicológicos y de comportamiento, debe de buscarse tratamiento para poder cambiar “.3
¿Por qué algunos hombres gay, lesbianas y bisexuales les comentan a las personas sobre su orientación sexual?
Porque compartir ese aspecto de sí mismos con los demás es importante para su salud mental. De hecho, se detectó que el proceso de desarrollo de identidad de las lesbianas, hombres gay y bisexuales denominado “destape” (revelación de su orientación sexual) se encuentra totalmente relacionado con la adaptación psicológica; cuanto más positiva es la identidad gay, lesbiana o bisexual, mejor es la salud mental de una persona y mayor es su autoestima.
¿Por qué el proceso de “salir del armario” resulta difícil para algunas personas gay, lesbianas y bisexuales?
Para algunas personas gay y bisexuales el proceso de “destape” es difícil pero para otras no lo es. Con frecuencia, las personas lesbianas, gay y bisexuales sienten miedo, se sienten diferentes y solas cuando se dan cuenta de que su orientación sexual es diferente de la norma imperante en la comunidad. Esto resulta especialmente cierto para personas que perciben su orientación gay, lesbiana o bisexual en la niñez o adolescencia, lo que no es raro. Y dependiendo de sus familias y comunidades, pueden tener que luchar contra los prejuicios y la falta de información sobre la homosexualidad.
Los niños y adolescentes pueden sentirse especialmente vulnerables a los efectos nocivos de los prejuicios y estereotipos. También pueden temer ser rechazados por la familia, amigos, compañeros de trabajo e instituciones religiosas. Algunas personas gay deben preocuparse por perder sus empleos o ser objeto de actos de hostilidad en la escuela si se descubre su orientación sexual.
¿Qué puede hacerse para superar el prejuicio y la discriminación que experimentan los hombres gay, las lesbianas y los bisexuales?
Las investigaciones descubrieron que las personas que tienen actitudes más positivas hacia los hombres gay, las lesbianas y los bisexuales son aquellas que dicen que conocen bien a una o más personas gay, lesbianas y bisexuales, con frecuencia como amigo o compañero de trabajo. Por este motivo, los psicólogos creen que las actitudes negativas hacia las personas gay como grupo son prejuicios que no se basan en la experiencia real sino en estereotipos y falta de información. Asimismo, la protección contra la violencia y la discriminación es muy importante, del mismo modo que lo es para cualquier otro grupo minoritario. Algunos estados incluyen la violencia contra una persona en base a su orientación sexual como un “delito motivado por odio” y diez estados de Estados Unidos tienen leyes contra la discriminación por orientación sexual.
¿Por qué es importante para la sociedad estar mejor concientizada sobre la homosexualidad?
Es probable que al concienciar a todas las personas sobre su orientación sexual y homosexualidad se reduzca el prejuicio antigay. La información precisa sobre la homosexualidad resulta especialmente importante para los jóvenes que están apenas descubriendo y buscando entender su sexualidad, ya sea homosexual, bisexual o heterosexual. Los temores de que el acceso a dicha información haga que más personas se vuelvan gay no tienen fundamento; la información sobre la homosexualidad no hace que alguien se vuelva gay ni heterosexual.
¿Están todos los hombres gay y bisexuales infectados con HIV?
No, este es un mito común. En realidad, el riesgo de exposición al VIH está relacionado con la conducta de una persona, no con su orientación sexual. Lo que es importante recordar sobre el VIH/SIDA es que contraer la enfermedad (contagiarse) es algo que puede prevenirse mediante la práctica de sexo seguro y de no consumir drogas.
Estudio desmiente mito que dice que el 10% de la población es homosexual, cifra correcta: 1.7%
Estados Unidos tiene 4 millones de adultos homosexuales de ambos sexos, el 1.7% de la población mayor de 18 años, según el cálculo de un demógrafo conocido el jueves.
La cifra calculada por Gary Gates es inferior al entre 3 y 5% que se daba por cierta en los últimos 20 años sobre la base de estudios aislados.
También es muy inferior a la del sexólogo Alfred Kinsey, quien dijo en los años 40 que el 10% de los hombres que había estudiado eran “predominantemente homosexuales”.
Gates, ex asesor de la oficina del Censo, es demógrafo de un instituto de la Universidad de California, Los Angeles, que estudia las políticas públicas sobre orientación sexual.
Derivó sus resultados de cinco estudios que interrogaron a sus encuestados sobre su orientación sexual.
Casi nueve millones de estadunidenses se identificaron como homosexuales, reveló el estudio demográfico de UCLA.
La cifra comprende a 3.5 millones de la población adulta en Estados Unidos que se identificaron como homosexuales, lesbianas o bisexuales.
Además, un 0.3 por ciento de estadunidense se declaró transexual, según el trabajo realizado por Gary Gates, especialista en estudios demográficos sobre la comunidad homosexual para el Instituto Williams de UCLA.
El análisis, elaborado a partir de cinco encuestas llevadas a cambo a escala nacional, encontró que 1.7 por ciento de los estadounidenses se identificó como homosexual o lesbiana, mientras 1.8 por ciento se asumió como bisexual y 700 mil personas como transgénero.
Sin embargo, la cifra de personas que dijeron haber tenido algún tipo de comportamiento de tipo sexual en compañía de personas del mismo sexo o atracción homosexual a lo largo de su vida es mucho mayor que aquellos que se identificaron de manera abierta como homosexuales, lesbianas o bisexuales.
Un estimado de 19 millones de estadounidenses, el 8.2 por ciento, reportó haber tenido algún comportamiento sexual hacia personas del mismo sexo en algun momento de su vida.
Y si no acepto mi homosexualidad
Todos las personas nos encontramos ante la lucha entre “quienes somos” y “quienes quisiéramos ser”. Dicho de otra manera entre nuestro “Yo” y nuestro “Yo ideal”. La frustración es la distancia entre lo que queremos y lo que somos. A mayor distancia, mayor frustración. Pero, ¿qué se puede hacer? Justo el trabajo consiste en dos fases. En un primer lugar, revisar nuestro autoconcepto para poderlo hacer más sólido e integral y analizar en segundo lugar nuestras aspiraciones para que éstas puedan ser más realistas.
En la sexualidad ocurre algo similar. A veces deseamos cosas muy lejanas y nuestra percepción sobre lo que somos puede ser muy pobre. En el caso de la homosexualidad, es necesario hacer algunas puntualizaciones.
Hay personas que han podido aceptar sus sentimientos homosexuales, llevando una vida de pareja y pudiendo compartir sobre su inclinación con los seres que le rodean. No obstante, por diversas circunstancias, existen personas que no pueden realizarlo.
Dentro de la población homosexual, hay un significativo número de personas inconformes con sus sentimientos homosexuales. Por su contexto el “yo ideal” se ha ido formando bajo un discurso donde el deseo se inscribe como “quisiera tener una familia” “tener hijos” “tener una novia”; no obstante debido a su atracción homosexual no pueden lograrlo. El drama en esta situación es la lejanía entre sus sentimientos y sus aspiraciones que provoca en esta persona.
A esto se le conoce como la homosexualidad no deseada, es decir, la persona que está inconforme con su sexualidad. Es importante profundizar en algunas ideas:
- Si se trata de un adolescente. La adolescencia, es una etapa de cambios bruscos en la persona. Cambios físicos y emocionales donde el niño deja su cuerpo infantil para tener un cuerpo adulto. El adolescente tiene que formar su identidad. Es difícil hablar de la homosexualidad en la adolescencia. En estos casos, ya sea que el sujeto se sienta a gusto o no con su sexualidad, es importante que pueda encontrar un espacio de escucha donde pueda expresar sus dudas, sus confusiones y sus inquietudes. La psicoterapia ayudará al joven a descubrir quién es y poder asumir una sexualidad responsable.
- Entendamos el contexto. Muchos de las personas que viven una homosexualidad no deseada provienen de familias con tradiciones arraigadas en la fe. “Sacarlos del closet” puede representar un peligro para el sujeto. En terapia muchos de nuestros pacientes suelen decir “si lo sabe mi familia me dejarán de querer”. Así mismo muchos de ellos han mantenido su sexualidad como un secreto. Lo más importante es que estas personas encuentren un lugar donde hablar sobre esto que les provoca dolor, donde puedan “negociar” con su yo y su yo ideal, encontrar las herramientas para que puedan tomar decisiones más asertivas y que le den una sensación de tranquilidad.
- Cuando algo se calla se actúa. Muchas veces quienes no han podido aceptar sus sentimientos homosexuales y por lo mismo no los han podido compartir tienden a “actuarlo”. Es decir a realizar actividades que comprometen su salud física y emocional, por ejemplo tener sexo con personas que no conocen en “lugares de encuentro”. La riqueza de la sexualidad es que ésta pueda ser disfrutada con alguien que se quiere, cuando algo es tan prohibitivo se tornará en algo impersonal y donde el placer sexual solo mitigue la ansiedad y tensión que hay en el sujeto. Poder entrar a una terapia permitirá al sujeto sentirse más cómodo con quien es y no tener este tipo de conductas.
- Hay que entender la culpa. Este sentimiento puede tener un gran impacto en quienes se encuentran en esta situación. No se trata de borrar la culpa para “vivir una vida sin control”, sino poder entender qué nos quiere decir la culpa. A veces, estas personas suelen ser muy castigadoras consigo mismas, sin permitirse expresar lo que sienten. En otras ocasiones, desde jóvenes se han sentido culpables por sus sentimientos homosexuales. La terapia permite a estas personas verse con una mirada más empática, “no ser tan homofóbicos con ellos mismos” sino más bien comprensivos.
- La terapia no busca sacarlos del closet sino que puedan comprender quiénes son y aceptarse. Muchas veces quienes viven con una homosexualidad no deseada temen ir a terapia porque creen que el terapeuta les dirá “tienes que salir del closet”. Desafortunadamente existen terapeutas “afirmativos” que lo realizan. Una psicoterapia donde se le de prioridad a la escucha, busca comprender al sujeto para que él pueda comprenderse. Escucharlo para que él pueda escucharse. Sólo la persona sabe qué es lo que más le conviene, pero necesita las herramientas de autoestima y de un “yo fuerte” para poderlo lograr. La terapia es brindarle una compañía, es estar en una relación donde el paciente pueda hablar de lo que siempre ha callado.
No se trata “de reprimir” o de “liberar”, se trata de comprender para poder tener más paz, mayor aceptación. Una persona es libre de expresar su sexualidad como lo vea conveniente, también puede cuestionarla, y si no se siente conforme con ella está en su derecho de encontrarle un sentido. En Fundación Renacer queremos invitarte a que descubras el sentido de tu sexualidad. Las etiquetas “de ser homosexual” no sirven de nada hasta que tu puedas contestar ¿para ti qué significa ser homosexual?
Ya que esta pregunta tiene una historia de vida, de lazos familiares, de silencios, de secretos… El reto es encontrar un compañero de viaje que pueda escucharlo. Llama y te ayudaremos a encontrar alguien que pueda escucharte.
La ciencia descarta la posibilidad de que exista el “gen gay”
Con el objetivo de buscar las bases genéticas de la homosexualidad, dos estudios reconocidos mundialmente han confirmado que las personas no nacen homosexuales y que el ADN no influye directamente en la orientación sexual de las personas.
En el año 2008, el investigador Alan Sanders buscaba encontrar las bases genéticas de la homosexualidad. Para ello, recolectó muestras de ADN y datos sociológicos de mil parejas de hermanos homosexuales. Diez veces más que cualquier otro estudio parecido a los de 1990.
Sanders buscaba comparar los genomas para detectar áreas que aparecieran en los dos con una frecuencia no explicable por el azar. Esto indicaría la existencia de genes que podrían estar vinculados con la orientación sexual.
El investigador Neil Whitman en su libro “My genes made me do it” menciona: “no existe un gen de la homosexualidad. Estimo que interactúan otros factores no genéticos, como influencias sociales y ambientales. ”
Por ejemplo, una persona puede venir predispuesta genéticamente para ser el mejor atleta del mundo, sin embargo, si sus influencias ambientales lo llevan a elegir ser artista no necesariamente por genética será un deportista”
Por otra parte el Dr Francis S. Collins, director del proyecto del Genoma Humano, al terminar de trazar el mapa confirmó: “En el mapa del Genoma Humano no se encontró un gen gay, la determinación de la orientación sexual no está incrustada en el ADN”.
Por lo que fácilmente se puede concluir que la conducta humana no es producto de un factor genético, sino de influencias sociales y ambientales. En palabras de Sanders se menciona que: La genética no es responsable de la conducta humana y la conducta humana no puede justificarse por la genética.
Dada la ausencia de evidencia científica sobre una posible causa genética o biológica de la homosexualidad incluso la División 44 LGBT del APA que en 1998 afirmaba “la biología y la genética juegan un papel fundamental en el origen de la orientación sexual de la persona” en el 2008 rectificó ” no ha habido evidencia científica que muestre que la orientación sexual sea de origen genético, todo parece indicar que existen otros factores como el ambiente”. Esto es citado en el Documento oficial del APA “Consideraciones y Preguntas frecuentas sobre la Orientación Sexual”
Sobre adicciones sexuales
Los avances en psicología, medicina y educación han llevado a la investigación constante en los temas de adicciones. Temas como el daño que provoca a nivel orgánico, las consecuencias familiares y sociales preocupan a instituciones gubernamentales y no gubernamentales buscando una solución.
El aumento en el alcoholismo juvenil ha sido tan alarmante debido a que los accidentes provocados por el abuso de alcohol son la primera causa de muerte en jóvenes. En el tema de adicciones sexuales el VIH y otras infecciones de transmisión sexual siguen alarmando a los institutos epidemiológicos.
No obstante de adicciones no se ha podido hablar, y justo porque en la etimología de adicción está aquella prohibición. A (sin) dicción (palabra) adicción es aquello de lo que no se habla y que busca una satisfacción. Los núcleos depresivos del ser humano (por el drama de cada historia) pueden ser tan dolorosos – silenciosos que lleven al sujeto a buscar una experiencia de compensación. Expresiones como “ahogar la tristeza” es una manera de huir del dolor provocado, en muchas ocasiones por una pérdida, a través del alcohol. Pero, ¿qué sucede con las “adicciones sexuales”?
Para varios autores las adicciones sexuales se manifiestan cuando un individuo tiene la necesidad de recurrir a una actividad de tipo sexual. Estas actividades pueden ser desde la masturbación, consumo de pornografía y la vida sexual activa. La persona previo a la experiencia de satisfacción, presenta un estado de tensión del cual se ve aliviado ante la experiencia sexual. En muchas ocasiones los sentimientos de vacío, tristeza y culpa están mezclados después de este tipo de actividades.
Como cualquier adicción, ésta no se resuelve con la erradicación de la actividad, sino con la comprensión interna de este fenómeno. Pensemos cualquier tipo de adicción como un síntoma. El síntoma son aquellas dolencias visibles, en un iceberg es sólo la punta que sale a la superficie, pero debajo de este iceberg existe toda una estructura que lo sostiene, la cual no está a la vista, es decir, no sabemos por qué está ahí.
Una adicción sexual, sea cual sea su manifestación, es el pico del iceberg de un conjunto de situaciones de las cuales la persona necesita hablar. En muchas ocasiones, la actuación (es decir, la actividad sexual), aparece cuando la persona se siente sola o deprimida, no obstante puede aparecer por diversos motivos.
La actividad sexual por lo regular culmina en un orgasmo, que es una experiencia placentera, la cual puede “borrar” por cierto tiempo el dolor existencial del ser humano. No obstante seguirán muchas preguntas por resolver tales como ¿por qué sucede esto? ¿qué cuestiones internas no he podido verbalizar? ¿cómo me siento en relación con mi cuerpo? ¿con los demás? ¿con mi propio sexo y con el sexo opuesto?
En muchas ocasiones, volver hacia adentro la mirada e intentar contestar las preguntas internas puede llevar a grandes sentimientos de tristeza y vulnerabilidad. Es por ello que las adicciones pueden “ser tan atractivas”. Los efectos secundarios en las adicciones son conocidos por cualquier adicto, y no por conocer las consecuencias se puede salir adelante. La solución está en la confrontación de uno mismo ante su propia existencia, situación dolorosa aunque llena de crecimiento.
En el Instituto Mexicano de Orientación Sexual, podemos ayudarte.
Contáctanos y podremos ayudarte a encontrar un espacio donde podrás ser escuchado.
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Factores que influencian la orientación sexual
Un estudio publicado en el prestigiado periódico de revisión de expertos, Archives of Sexual Behavior, proporciona nueva evidencia sorprendente para la influencia de los factores familiares durante la infancia en el desarrollo de la orientación sexual.
Cualesquiera que sean los ingredientes que determinen las preferencias sexuales del individuo y sus elecciones maritales, los expertos concluyen que las interacciones paternales son importantes.
El estudio usó una muestra de la población de 2,000,355 daneses de nacimiento, de edades entre los 18 y los 49 años. Dinamarca, un país notorio por su tolerancia a una amplia gama de variedades en las alternativas de vida, incluyendo las relaciones homosexuales, y el primer país en legalizar el matrimonio gay.
Con el acceso a “prácticamente la cobertura completa del registro de la población danesa entera”, la muestra del estudio, por tanto, carecía de la problemática de la tendencia de selección que ha plagado muchos estudios previos sobre orientación sexual.
Influencias de los Padres en el Desarrollo de la Orientación Sexual
Los autores concluyen: “Nuestro estudio proporciona una posible evidencia, basada en la población, de que las experiencias familiares durante la infancia son importantes determinantes de las decisiones de matrimonio heterosexual y homosexual en la edad adulta”.
Asumiendo que la gente que se casa de forma heterosexual, casi siempre son heterosexuales (especialmente en un país donde la homosexualidad está poco estigmatizada, y el matrimonio gay es legal) y se puede asumir que la gente que se casa de forma homosexual es homosexual, las conclusiones del estudio ofrecen evidencia intrigante acerca de los factores familiares que separan a las personas homosexuales de las heterosexuales.
A continuación se enlistan las conclusiones de estos nuevos datos:
1. Los hombres que se casan de forma homosexual son más propensos a haber sido criados en familias con relaciones paternales inestables, particularmente, padres ausentes o desconocidos o con padres divorciados.
2. Las conclusiones sobre las mujeres que se casan de una forma homosexual eran menos frecuentes, pero estaban también asociadas a una infancia marcada por una familia rota. Las proporciones de matrimonios entre personas del mismo sexo “aumentaron entre mujeres que experimentaron la muerte de sus madres durante la adolescencia, mujeres con padres que duraron poco tiempo en matrimonio, y mujeres con un largo periodo cohabitando con su padre y en ausencia de su madre.
3. Hombres y mujeres con “padres desconocidos” eran significativamente menos propensos a casarse con una persona del sexo opuesto que aquellos con padres conocidos.
4. Hombres que experimentaron la muerte de sus padres durante la niñez o la adolescencia “presentaron índices significativamente menores de matrimonios heterosexuales que aquellos cuyos padres aún vivían en su cumpleaños 18. Entre menor hubiera sido la edad del niño cuando el padre murió, menor era la probabilidad de contraer un matrimonio heterosexual”.
5. “Entre menos durara el matrimonio de los padres, mayor era la probabilidad de contraer un matrimonio homosexual… los índices de matrimonio homosexual eran 36% y 26% mayores entre hombres y mujeres, respectivamente, que experimentaron el divorcio de sus padres antes de los seis años de matrimonio, que entre aquellos cuyos padres permanecieron casados durante los 18 años que abarcan la niñez y la adolescencia.”
6. “Hombres cuyos padres se divorciaron antes de su cumpleaños 6, eran más propensos a casarse en forma homosexual que aquellos con matrimonios de sus padres intactos.”
7. “Hombres cuya convivencia con padres terminó antes de los 18 años, tenían índices significativamente más altos (55%-76%) de matrimonios homosexuales que aquellos hombres en convivencia con los padres hasta los 18 años.”
8. La edad de la madre estaba directamente relacionada con la probabilidad de contraer matrimonios homosexuales entre los hombres, entre mayor era la madre, mayor era la probabilidad de su hijo de casarse con otro hombre. También, “los hijos únicos” eran más propensos a ser homosexuales.
9. Personas nacidas en grandes ciudades eran significativamente más propensos a casarse con una pareja de su mismo sexo, sugiriendo que los factores culturales podrían afectar también al desarrollo de la orientación sexual.
Conclusión:
“Cualesquiera que sean los ingredientes que determinen las preferencias sexuales del individuo y sus elecciones maritales,” concluyen los autores del estudio, “nuestro estudio basado en la población muestra que las interacciones paternales son importantes.”
Actualización científica sobre la homosexualidad
La mayoría de los estudios por los cuales hoy se cree que la homosexualidad es de nacimiento fueron desarrollados en la década de los 90´s. Nuevas investigaciones dan un giro completo a dichas creencias.
Muchos mitos se originan a través de este tema, pero ¿será cierto que la homosexualidad es de nacimiento?
El doctor Jeffrey Satinover, médico antiguo miembro del personal de psiquiatría infantil de Yale University, examinó cuidadosamente tres de los principales estudios por los cuales los medios de comunicación difundieron masivamente que la homosexualidad era biológica.
Lee completo este artículo y rompe con el falso paradigma de lo qué es y no es la homosexualidad.
Estudio de la Estructura cerebral
Simon Levay, 1991En la revista científica Science de agosto de 1991, Simon Levay, del Salk Institute de San Diego, publicó un estudio sobre diferencias de la estructura cerebral entre homosexuales y heterosexuales.
Simon Levay llevó a cabo un análisis postmortem de 19 hombres homosexuales y 16 hombres que se cree eran heterosexuales, tras lo cual reportó haber encontrado “diferencias sutiles pero importantes en una sección específica del cerebro, en la región del hipotálamo llamada INAH3”.
La principal deficiencia de su estudio fue que:
* Todos los hombres homosexuales habían muerto de SIDA; este hecho, de acuerdo con otros investigadores podría considerarse como la causa contribuyente a las diferencias (en el tronco cerebral). Además de que Simon Levay asintió que por haber muerto de SIDA eran homosexuales.
Aún así Levay al presentar su estudió comentó. “Es importante recalcar lo que no encontré. No comprobé que la homosexualidad sea una condición genética, ni encontré una causa genética para ser gay. No demostré que los hombres gay nacen de esta manera, que es el error más común que cometen las personas al interpretar mi trabajo.
Tampoco localicé un centro gay en el cerebro. El INAH3 es poco probable que sea el único núcleo gay en el cerebro, más bien es una parte de una cadena de núcleos involucrados en el comportamiento sexual de hombres y mujeres… Ya que examiné cerebros adultos, no podemos saber si las diferencias estaban ahí desde el nacimiento, o si aparecieron más tarde.”
Este estudio ha sido rechazado por neurólogos reconocidos.
“Es necesario un gran esfuerzo para convencerse del enlace que existe entre esta estructura neuronal y la homosexualidad”
- Richard Nakamura (Deputy Director National Institute of Mental Healt)
Estudio de Gemelos
Bailey – Pillard, Northwester University 1991
Michael Bailey se le ha conocido por su interés en ligar la orientación sexual de la persona a un origen biológico/genético, él junto a Pillard enfocaron sus esfuerzos en gemelos idénticos, mellizos, gemelos no dados en adopción y gemelos dados en adopción.
En su estudio, encontraron que en gemelos idénticos sólo el 52% de los casos, ambos hermanos presentaban homosexualidad. Esto quiere decir que para cada gemelo idéntico identificado con atracción al mismo sexo (AMS), había una posibilidad aproximada del 50% de que el otro gemelo también fuera homosexual.
Por el enfoque de su estudio la pregunta de la comunidad científica fue “si hay algo en el código genético que hace que un individuo sea homosexual, por qué los gemelos idénticos no fueron todos homosexuales, ¿por qué los gemelos idénticos no tuvieron AMS, si cuentan con el mismo código genético? La concordancia debió ser del 100%.
Su estudio tenía una falta fundamental:
* Todos los gemelos crecieron juntos en el mismo ambiente familiar y social.
* Debió haber existido un grupo de control en el que hermanos gemelos hubieran crecido en ambientes distintos. De haber una causa genética, indistintamente del ambiente en el que crecieron ambos hermanos hubieran presentado homosexualidad.
* Un estudio posterior que se llevó a cabo usando el Registro Australiano de Gemelos, una fuente más objetiva, Bailey encontró una concordancia tan baja como 20-37%.
El primer estudio de Bailey recibió una gran atención de la prensa, en cambio el segundo estudio casi no fue cubierto por los medios.
El Dr. Dean Byrd, decano de la Universidad de UTAH señaló: “El único punto esencial que emerge de la investigación de Bailey y Pillad realmente probó que las influencias ambientales juegan un fuerte papel en el desarrollo de la homosexualidad”
Estudio del gen gay
Dean Hammer, Instituto Nacional de Cáncelr, 1994
En diciembre de 1994 el New York Times publicaba en su primera plana “Descubren gen gay”; esta nota de prensa hacía referencia al estudio en el que cinco investigadores dirigidos por Dean Hamer publicaron un estudio cuyo objetivo era conectar la homosexualidad masculina con una región específica del cromosoma X.
Hamer y sus colegas intentaron ligar la homosexualidad masculina a una porción del ADN localizada en la punta del cromosoma X. Examinó a 40 parejas de gemelos idénticos y mellizos gay. Como conclusión de su estudio Hamer identificó el gen Xq28 como una influencia en la orientación sexual homosexual, pero este sólo estaría presente en un 5 al 30% de hombres homosexuales”
¿Cuál sería entonces el origen de la homosexualidad del 95 – 70% restante?
Las críticas del estudio de Hamer vinieron de una fuente sorpresiva: El Dr. George Risch, el científico en el Colegio de Medicina de la Universidad de Yale quien inventó el método utilizado de Hamer, él comentó: “ninguno de estos resultados es estadísticamente relevante”.
El Mito de la Homosexualidad Animal
El siguiente artículo es una adaptación del libro del autor recientemente publicado, Defending a Higher Law: Why We Must Resist Same Sex “Marriage” and the Homosexual Movement (1).
En un esfuerzo de presentar a la homosexualidad como algo normal, el movimiento homosexual(2) volteó hacía la sociedad para probar tres grandes premisas:
1. La homosexualidad es genética o innata;
2. La homosexualidad es irreversible;
3. Dado que los animales se involucran en conductas sexuales con animales de su mismo sexo, la homosexualidad es natural.
Muy conscientes de su inhabilidad para probar las primeras dos premisas(3) , el movimiento homosexual sujeta sus esperanzas a la tercera, la homosexualidad animal(4) .
Los Animales Lo Hacen, Entonces es Natural, ¿Cierto?El razonamiento detrás de la teoría de la homosexualidad animal se puede resumir de la siguiente manera:
La conducta homosexual es observable en los animales.
La conducta animal está determinada en sus instintos.
La naturaleza hace que los animales sigan sus instintos.
Por lo tanto, la homosexualidad está en concordancia con la naturaleza animal.
Puesto que el hombre es también un animal, la homosexualidad debería estar también en concordancia con la naturaleza humana.
Está línea de razonamiento es insostenible. Si aparentemente los actos “homosexuales” entre los animales están en concordancia con la conducta animal, entonces la matanza de los padres por su descendencia y el devorar miembros de su misma especie están también en concordancia con la naturaleza animal. Poner al hombre dentro de la ecuación complica mucho más las cosas. ¿Hemos de concluir que el filicidio y el canibalismo están en concordancia con la naturaleza humana?
En oposición a esta línea de razonamiento, este artículo sostiene que:
1. No hay “instinto homosexual” en los animales,
2. Es una ciencia empobrecida el hecho de “leer” las motivaciones y los sentimientos humanos en la conducta animal, y
3. La conducta irracional de los animales no es un criterio para determinar lo que sería una conducta moralmente aceptable en un hombre racional.
No hay “instinto homosexual” en los animalesCualquiera que esté comprometido en la observación más elemental de los animales está forzado a concluir que la “homosexualidad”, “filicidio” y “canibalismo” en los animales son excepciones al comportamiento animal normal. En consecuencia, no pueden ser llamados instintos animales. Estas excepciones observables a la conducta animal normal resultan de factores detrás de sus instintos.
• Estímulos Opuestos e Instintos Confusos en AnimalesPara explicar esta conducta anormal, la primera observación debe ser el hecho de que los instintos animales no están delimitados por el determinismo absoluto de las leyes físicas que gobiernan el mundo mineral. En diferentes grados, todos los seres vivientes pueden adaptarse a las circunstancias. Ellos responden a estímulos internos o externos.
En segundo lugar, la cognición animal es puramente sensorial, limitada al sonido, olor, tacto, sabor e imagen. Así, los animales carecen de la precisión y claridad de la percepción intelectual humana. Por consiguiente, lo animales confunden frecuentemente una sensación con otra o un objeto con otro.
En tercer lugar, los instintos de un animal lo conducen hacía su fin y están en concordancia con su naturaleza. De cualquier modo, el empuje espontáneo del impulso instintivo puede sufrir modificaciones en su curso. Otras imágenes sensoriales, percepciones o memorias pueden actuar como nuevos estímulos que afectan la conducta animal. Más aún, el conflicto entre dos o más instintos pueden modificar en ocasiones el impulso original.
En el hombre, cuando dos reacciones instintivas chocan, el intelecto determina el mejor curso a seguir, y entonces la voluntad retiene a uno de los instintos bajo control mientras que anima al otro. Con los animales que carecen de intelecto y voluntad, cuando dos impulsos instintivos chocan, el que es más favorecido por las circunstancias, prevalece (5).
En ocasiones, estos estímulos internos o externos que afectan los impulsos instintivos de un animal resultan en casos de “filicidio”, “canibalismo” y “homosexualidad” animal.
• “Filicidio” y “Canibalismo” Animal
Sarah Hartwell explica que los gatos machos matan a sus crías después de recibir “señales mezcladas” de sus instintos:
La mayoría de los gatos hembras pueden cambiar entre el “modo de juego” y el “modo de caza” para no dañar a sus crías. En los gatos machos este apagar del “modo de caza” podría estar incompleto y, cuando se encuentran altamente estimulados mediante el juego, el instinto “cazador” adquiere fuerza y ellos pueden llegar a matar a sus crías. El instinto de caza es muy fuerte, y muy difícil de apagar cuando la presa está presente, que los gatos pueden llegar a desmembrar e incluso comer a los gatitos… Compare el tamaño, sonido y actividad de los gatitos con el tamaño, sonido y actividad de la presa. Ambos son pequeños, tienen voces agudas y se trasladan con movimientos rápidos y erráticos. Todos estos factores detonan la conducta cazadora. En el gato macho, la conducta maternal no siempre puede anular la conducta cazadora y trata a los gatitos de la misma manera en que trataría a una presa pequeña. Sus instintos se ven confundidos(6) .
Considerando el canibalismo animal, la revista Iran Nature and Wildlife Magazine hace notar:
El Canibalismo es más común entre los vertebrados menores y los invertebrados, frecuentemente debido a un animal depredador confundiendo a uno de su propia especie con una presa. Pero también ocurre entre las aves y los mamíferos, especialmente cuando escasea la comida(7) .
• Los Animales Carecen de los Medios para Expresar Sus Estados AfectivosA los estímulos y a los instintos opuestos, sin embargo, debemos añadir otro factor: Al expresar sus estados afectivos, un animal es radicalmente inferior que el hombre.
Dado que los animales carecen de razón, sus medios para expresar sus estados afectivos (miedo, placer, dolor, deseo, etc.) son limitados. Los animales carecen de los ricos recursos que están a disposición del hombre para expresar sus sentimientos. EL hombre puede adaptar su modo de hablar, escribir, contemplar, gesticular en modos no verbales. Los animales no pueden hacerlo. En consecuencia, los animales expresan frecuentemente sus estados afectivos de forma ambigua. Ellos “piden prestado”, por así decirlo, las manifestaciones del instinto de reproducción para manifestar los instintos de dominio, agresividad, miedo, gregarismo, y así sucesivamente.
• Explicando la Aparente Conducta “Homosexual” Animal
Los bonobos son un ejemplo típico de este “pedir prestado”. Estos primates de la familia de los chimpancés se relacionan en aparente conducta sexual para expresar aceptación y otros estados afectivos. Así, Frans B. M. de Waal, quien pasó cientos de horas observando y filmando a estos primates, dice:
Hay dos razones para creer que la actividad sexual es la respuesta de estos primates para evitar conflictos.
Primero, cualquier cosa, no sólo comida, que despierta el interés de más de un bonobo al mismo tiempo tiende a resultar en un contacto sexual. Si dos bonobos se aproximan a una caja de cartón lanzada a su espacio, ellos se montarán brevemente el uno a otro antes de jugar con la caja. Dicha situación conduce a riñas en la mayoría de las especies. Pero los bonobos son un tanto tolerantes, quizá porque ellos usan el sexo para desviar la atención y difuminar la tensión.
En segundo lugar, el sexo en el bonobo ocurre frecuentemente en contextos agresivos que no tienen ninguna relación con la comida. Un macho celoso podría perseguir a otro lejos de una hembra, después del cual los dos machos se reúnen y se relacionan en un frotamiento escrotal. O después de que una hembra golpea a un joven, la madre de este último podría arremeter contra el agresor, una acción que es seguida inmediatamente por un frotamiento genital entre los dos adultos(8) .”
Como los bonobos, otros animales montarán a otros de su mismo sexo y se relacionarán en aparente conducta “homosexual”, aunque su motivación pueda diferir. Los perros, por ejemplo, lo hacen usualmente para expresar dominio. Cesar Ades, etólogo y psicólogo de la Universidad de Sao Paulo, Brasil, explica, “Cuando dos machos se aparean, lo que está presente es una demostración de poder, no sexo(9) .”
Jaque Lynn Schultz, Director de Proyectos Especiales de Ciencias Animales de la ASPCA(10) , explica aún más:
Usualmente, un perro macho no castrado se montará a otro perro macho como una muestra de dominio social, en otras palabras, como una forma de hacerle saber al otro perro quién es el jefe. Aunque no es tan frecuente, un perro hembra podría montarse por la misma razón(11) .
Los perros también montarán a otro debido a la vehemencia de su reacción puramente química al olor de una hembra en celo:
No es asombroso que el olor de un perro hembra en celo pueda provocar un frenesí de conductas como montarse. Incluso otras hembras que no están en celo se montarán a aquellas que sí lo están. Los machos montarán a otros machos que recientemente han estado con hembras en celo si ellos aún portan su esencia… Y los machos que captan en el viento el olor del celo podrían montar a la primera cosa (o persona desafortunada) con la que tengan contacto(12) .
Otros animales se relacionan en aparente conducta “homosexual” porque fallan al identificar al otro sexo correctamente. Entre menores sean las especies en el reino animal, más tenue y difícil de detectar serán las diferencias entre los sexos, conduciendo a una confusión más frecuente.
• No Existen Animales “Homosexuales”En 1996, el científico homosexual, Simon LeVay, admitió que la evidencia apuntaba a actos aislados, no a homosexualidad:
Sin embargo, la conducta homosexual es muy común en el mundo animal, parece ser muy poco común que animales individuales tengan una predisposición duradera a relacionarse en dicha conducta a la exclusión de actividades heterosexuales. Así, una orientación homosexual, si pudiéramos hablar de tal cosa en los animales, parece ser algo raro(13) .
A pesar de las apariencias “homosexuales” de algunas conductas animales, esta conducta no proviene un instinto “homosexual” que sea parte de la naturaleza animal. El Dr. Antonio Pardo, profesor de Bioética en la Universidad de Navarro, España, explica:
Propiamente hablando, la homosexualidad no existe entre los animales… Por razones de supervivencia, el instinto reproductivo entre los animales está siempre dirigido hacía un individuo del sexo opuesto. Por lo tanto, un animal no puede nunca ser homosexual como tal. No obstante, la interacción con otros instintos (particularmente el de dominio) puede resultar en una conducta que aparenta ser homosexual. Dicha conducta no puede ser equiparada con una homosexualidad animal. Esto quiere decir que la conducta sexual animal abarca aspectos más allá de la reproducción(14)
No es científico “leer” las motivaciones y sentimientos humanos en la conducta animal
Como muchos activistas de los derechos de los animales, los activistas homosexuales “leen” frecuentemente las motivaciones y sentimientos humanos en la conducta animal. Mientras este enfoque antropopático goza de plena aceptación en ámbitos como el arte, la literatura y la mitología, hace que la ciencia se empobrezca. El Dr. Charles Socarides de la National Association for Research and Therapy of Homosexuality (NARTH)(15) observa:
El término homosexualidad debería estar limitado a la especie humana, en animales, el investigador puede sólo determinar como una conducta motor. Tan pronto como él interprete la motivación del animal, él está usando psicodinámica humana, un enfoque científico riesgoso, si no es que imprudente (16) .
El etólogo Cesar Ades explica la diferencia de las relaciones sexuales entre los humanos y entre los animales:
Los seres humanos tienen sexo de una forma, mientras que los animales lo tienen de otra. El sexo humano es una cuestión de preferencia, donde uno elige a la persona más atractiva para tener placer. Esto no es verdad con los animales. Para ellos es una cuestión de apareamiento y reproducción. No hay placer físico o psicológico… El olor es decisivo: cuando una hembra está en celo, ella emite una esencia, conocida como feromona. Esta esencia atrae la atención del macho, y le hace querer aparearse. Así es el coito entre animales. Es la ley de la naturaleza(17) .
Incluso el biólogo, Bruce Bagemihl, cuyo libro Biological Exuberance: Animal Homosexuality and Natural Diversity(18) fue citado por la Asociación Psicológica Americana y la Asociación Americana de Psiquiatría en su escrito amici curiae en Lawrence v. Texas y se pregona como prueba de que la homosexualidad es natural entre los animales, es cuidadoso de incluir una advertencia:
Cualquier consideración de homosexualidad y transgenerismo en animales es también necesariamente una consideración de interpretación humana de estos fenómenos… Estamos en la oscuridad acerca de la experiencia interna de los participantes animales: como resultado, los prejuicios y limitaciones del observador humano, tanto en la recolección e interpretación de los datos, vienen a primer plano en esta situación. Con la gente podemos hablar con frecuencia directamente a los individuos (o leer consideraciones escritas)… Con los animales, en contraste, podemos observar con frecuencia directamente sus conductas sexuales (y aliadas), pero podemos sólo inferir o interpretar sus significados y motivaciones(19) .
La interpretación del Dr. Bagemihl, sin embargo, a lo largo de su libro de 750 páginas, favorece descaradamente la teoría de la homosexualidad animal. Sus páginas están llenas con descripciones de actos animales que podrían tener una connotación homosexual en los seres humanos. El Dr. Bagemihl no prueba, sin embargo, que dichos actos tengan el mismo significado para los animales. Él simplemente les da una interpretación homosexual. No es de sorprenderse que su libro fuera publicado por Stonewall Inn Editions, “una marca de St. Martin Press devota a libros de interés gay y lésbico”.
La conducta animal irracional no es proyecto para el hombre racionalAlgunos investigadores que estudian la conducta “homosexual” animal extrapolan desde el ámbito de la ciencia hacía el ámbito de la filosofía y la moralidad. Estos estudiosos razonan desde la premisa de que si los animales lo hacen, es de acuerdo a su naturaleza y así es bueno para ellos. Si es bueno y natural para los animales, ellos continúan, también es natural y moralmente bueno para el hombre. Sin embargo, la definición de naturaleza humana pertenece no al ámbito de la zoología o biología, sino a la filosofía, y la determinación de lo que es moralmente bueno para el hombre pertenece a la ética.
La Dra. Marlene Zuk, profesora de biología en la Universidad de California en Riverside, por ejemplo, sostiene:
La sexualidad es un término muy amplio sobre el que la gente quiere pensar. Se tiene la idea de que el reino animal es estricto, anticuado, Católico Romano, de que ellos tienen sexo para procrear… La expresión sexual significa más que hacer bebés. ¿Por qué nos sorprendemos? Las personas son animales(20) .
Simon LeVay considera el deseo de que el entendimiento de la “homosexualidad” animal ayudará a cambiar las costumbres sociales y las creencias religiosas acerca de la homosexualidad. El asegura:
“Parece posible que el estudio de la conducta sexual en animales, especialmente en primates no humanos, contribuirá a la liberación de las actitudes religiosas hacía la actividad homosexual y otras formas de sexo no procreativo. Específicamente, estos estudios retan un sentido particular del dogma de que la conducta homosexual está “contra la naturaleza”: la noción de que es única para aquellas creaturas que, al probar el fruto del árbol del conocimiento, llegó por sí mismo a ser moralmente culpable(21) .”
Otros investigadores se sienten obligados a señalar la impropiedad de trasladar la conducta animal al hombre. A pesar de ser muy favorable a la interpretación homosexual de la conducta animal, Paul L. Vasey, de la Universidad de Lethbridge en Canadá, aún así hace la advertencia:
“Para algunas personas, lo que los animales haces es un criterio de lo que es y no es natural. Hacen un salto de decir si es natural, es moralmente y éticamente deseable. El infanticidio está altamente difundido en el reino animal. Saltar de ahí a decir que es deseable, no tiene sentido. No deberíamos de estar usando a los animales para hacer las políticas morales y sociales para los tipos de sociedad en que queremos vivir. Los animales no cuidan de los más viejos. No pienso particularmente que esto debería de ser una vía para cerrar los asilos(22) .”
EL reino animal no es lugar para que el hombre busque un proyecto para la moralidad humana. Ese proyecto, tal como el bioético Bruto Maria Bruti dice, debe ser buscado en el propio hombre:
“Es un error frecuente que la gente contraste las conductas humanas y las animales, como si las dos fueran homogéneas… Las leyes que regulan la conducta humana son de una naturaleza diferente y deberían ser buscada en donde Dios las escribió, es decir en la naturaleza humana(23) .”
EL hecho de que el hombre tenga un cuerpo y una vida sensible en común con los animales no significa que es estrictamente un animal. Ni siquiera significa que es un medio animal. La racionalidad humana impregna la totalidad de su naturaleza de tal manera que sus sensaciones, instintos e impulsos no son puramente animales, sino que tienen ese sello de racionalidad que los caracteriza como humanos.
Así, el hombre está caracterizado no por lo que él tiene en común con los animales, sino por lo que lo diferencia de ellos. Esta diferenciación es fundamental, no accidental. El hombre es un animal racional. La racionalidad del hombre es lo que hace a la naturaleza humana única y fundamentalmente distinta de la naturaleza animal(24) .
Para considerar al hombre estrictamente como un animal es negar su racionalidad y, por tanto, su libre albedrio. Igualmente, considerar a los animales como si fueran humanos es atribuirles una racionalidad no existente.
De la ciencia a la mitologíaLa investigación Exuberancia Biológica del Dr. Bagemihl, muestra su insatisfacción fundamental con la ciencia y el entusiasmo por la mitología aborigen:
“La ciencia occidental tiene mucho que aprender de las culturas aborígenes acerca de sus sistemas de género y sexualidad.”(25)
“Para la ciencia occidental, la homosexualidad (tanto animal como humana) es una anomalía, una conducta inesperada que por encima de todo requiere cierto tipo de “explicación” o “causa” o “razón de ser”. En contraste, para muchas culturas indígenas alrededor del mundo, la homosexualidad y el transgenerismo son una rutina y ocurrencia esperada tanto en los mundos humanos como animal…”(26)
“La mayoría de las tribus estadounidenses nativas, reconocen (y honran) formalmente la homosexualidad humana y el transgenerismo en el rol de la persona de “dos espíritus” (en ocasiones anteriormente conocido como berdache(27) ). La persona “dos espíritus” es un hombre o una mujer sagrados que mezcla categorías de género mediante el uso de ropa del sexo opuesto o de ambos sexos… Y frecuentemente se compromete en relaciones con personas de su mismo sexo… En muchas culturas estadounidenses naticas, ciertos animales están también relacionados simbólicamente con la doble espiritualidad, frecuentemente en la forma de mitos de la creación y leyendas del origen relacionadas con el primer o “supernatural” doble espíritu… Una historia Zuni de la creación relata cómo los primeros doble espíritu (creaturas que no eran ni del sexo masculino ni del femenino, sino ambos al mismo tiempo) eran los doce descendientes de una pareja mítica de hermano y hermana. Algunas de estas creaturas eran humanos, pero uno era un murciélago y el otro un venado macho.” (28)
El Dr. Bagemihl aplica este mito andrógino, muy extendido en el actual movimiento homosexual, al reino animal con la ayuda de la mitología india y aborigen. El invita a occidente a abrazar “un nuevo paradigma”(29) :
“Ultimadamente, la síntesis de las perspectivas científicas representadas por Exuberancia Biológica nos lleva de regreso al punto de partida, a la forma de ver al mundo que este en concordancia con algunas de las más antiguas concepciones indígenas de la sexualidad animal (y humana) y la variabilidad de género. Esta perspectiva disuelve las oposiciones binarias… Exuberancia Biológica es… una visión del mundo que es al mismo tiempo primordial y futurista, en la cual el género es caleidoscópico, las sexualidades son múltiples, y las categorías de masculino y femenino son fluidos y transmutables.”(30)
Conclusión
En resumen, el intento del movimiento homosexual por establecer que la homosexualidad está en concordancia con la naturaleza humana, mediante la prueba de su teoría de la homosexualidad animal, está basada mayormente en creencias mitológicas y principios filosóficos erróneos que en la ciencia.
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Luiz Sérgio Solimeo se unió a la Sociedad Brasileña para la Defensa de la Tradición, la Familia y la Propiedad (TFP) en 1959. Como escritor e investigador, se especializó en tópicos filosóficos y teológicos y tiene varios trabajos publicados. Solimeo ha estado en los Estados Unidos ayudando a la TPF desde 1999. En este artículo, Solimeo desarrolla una sección del Capítulo 11, “Contestando los Argumentos Científicos del Movimiento”, del nuevo libro Defendiendo Una Ley Superior: El Porque Debemos Resistirnos al “Matrimonio” entre Personas del Mismo Sexo y al Movimiento Homosexual (Spring Grove, Pensilvania: La TPF Estadounidense, 2004).
Referencias
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1 Defendiendo una Ley más Alta: El Por Qué Debemos Resistirnos al “Matrimonio” Entre Personas Del Mismo Sexo y al Movimiento Homosexual.
2 La expresión movimiento homosexual es usado para desinar a una gran red de organizaciones, grupos de presión, intelectuales y activistas que luchan para imponer cambios en las leyes, las costumbres, la moral y las mentalidades, de tal manera que la homosexualidad sea no sólo tolerada sino también aceptada como buena y normal. Por tanto, los activistas del movimiento presionan a la sociedad para legalizar tanto la práctica como las manifestaciones públicas de homosexualidad, tales como el “matrimonio” entre personas del mismo sexo, mientras atacan incesantemente a los que defienden la moral tradicional.
3 Para una breve visión general de la evidencia que desmitifica el “está en los genes” y la irreversibilidad de las teorías de la orientación sexual vea el tríptico de la TPF: “¡No genética! ¡No irreversible! ¡No natural!” en www.tpf.org/tfc/boston_scientific.pdf
4 Cf. Simon LeVay, Queer Science: The Use and Abuse of Research into Homosexuality (Cambridge, Mass.: MIT Press, 1996). Bruce Bagemihl, Biological Exuberance: Animal Homosexuality and Natural Diversity (New York: St. Martin’s Press, 1999).
5 Cf. RŽgis Jolivet, TraitŽ de Philosophie, (Lyon-Paris: Emmanuel Vitte, ƒditeur, 1950), Vol. 2, pp. 306-396.
6 Sarah Hartwell, Cats that kill kittens, at http://www.messybeast.com/kill_kit.htm (Énfasis nuestro.)
7 “Cannibalism in Animals.” (Our emphasis.)
8 Frans B. M. de Waal, “Bonobo Sex and Society,” Scientific American, Mar. 1995, pp. 82-88, www.songweaver.com/info/bonobos.html. (Our emphasis.)
9 “Cachorro Gay?” Focinhos Online, www2.uol.com.br/focinhos/petsnodiva/index.shtml.
10 American Society for the Prevention of Cruelty to Animals (Sociedad Americana para la Prevención de la Crueldad hacía los Animales)
11 Jacque Lynn Schultz, “Getting Over the Hump,” ASPCA Animal Watch, Summer 2002, www.petfinder.org/journalindex.cgi?path=/public/animalbehavior/dogs/1.2.36.txt&template. (Énfasis nuestro.)
12 Ibíd. (Énfasis nuestro.)
13 LeVay, p. 207.
14 Antonio Pardo, “Aspectos mŽdicos de la homosexualidad,” Nuestro Tiempo, Jul.-Aug. 1995, pp. 82-89.
15 Asociación Nacional para la Investigación y Terapia de la Homosexualidad.
16 “Exploding the Myth of Constitutional Homosexuality,” National Association for Research and Therapy of Homosexuality, www.leaderu.com/orgs/narth/exploding.html. (Énfasis Nuestro.)
17 “Cachorro Gay?”
18 Exuberancia Biológica: Homosexualidad Animal y Diversidad Natural
19 Bagemihl, p. 2. (Enfásis Nuestro.)
20 Dinitia Smith, “Love That Dare Not Squeak Its Name,” The New York Times, Feb. 7, 2004. (Énfasis nuestro.)
21 LeVay, p. 209.
22 Citado por Dinitia Smith, “Love That Dare Not Squeak Its Name.”
23 Bruto Maria Bruti, Domande e risposte sul problema dell’omosessualitˆ, www.paginecattoliche.it/domande-_omosessualita.htm. (Énfasis nuestro.)
24 “El hombre está correctamente definifo como un animal racioanl; animal se refiere al género aproximado; racional se refiere a la diferenciación específica.” Joannes di Napoli, Manuale Philosophiae (Turin, Italy: Marietti Editori, 1961), Vol. 2, p. 165.
25 Bagemihl, p. 5.
26 Ibíd. p. 215.
27 Indio americano que asume la vestimenta, estatus social y rol del sexo opuesto
28 Ibíd. p. 216.
29 Ibíd. p. 216.
30 “El capítulo final de la parte 2, ‘Un Nuevo Paradigma: Exuberancia Biológica’, hace un llamado por un replanteamiento radical de la manera en que vemos el mundo natural. Esta revisión comienza con una exploración de otro conjunto de interpretaciones humanas alternativas: las creencias tradicionales acerca de la homosexualidad/transgenerismo animal en las culturas indígenas.” Ibíd. p. 5.